No es lo mismo

POR GONZALO SOBRAL

En pocos días se estrena en Fox la serie Lipstick jungle, que se anuncia como una continuación de Sex and the city (y van...) y que tiene a Brooke Shields como protagonista.

El caso de la ex modelo y actriz es uno de los pocos en la industria del entretenimiento donde el camino del cine a la TV (o viceversa) se produjo sin traumas. Claro que cuando Brooke dejó de ser una estrella infanto juvenil, sus limitaciones dramáticas casi la dejan fuera de Hollywood y fue de la mano de la comedia Suddenlu Susan que encontró su camino en la televisión.

Pero lo mismo no viene sucediendo, por ejemplo, con la generación de comediantes de la TV norteamericana de los años 90. Aquellos que a fuerza de libretos ingeniosos y por momentos contestatarios armaron una nueva manera de contar lo cotidiano, ya fuera desde la realidad de un matrimonio joven (Loco por ti), de un comediante rodeado de raros personajes (Seinfeld) o de un grupo de amigos tratando de convivir (Friends).

Tanto actores como guionistas de aquellos éxitos han buscado un lugar en el mundo del cine sin mucho suceso. Son dos medios distintos, en uno pesan los equipos y en otro las individualidades. Y con los años se comprueba que no todos nacieron para estrella.

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