A diferencia de otros años, la competencia en Cannes fue muy jugosa. La cuidadosa elección del jurado fue casi un reflejo de lo que sucedió a lo largo del certamen. Su director, Sean Penn, hizo su voluntad cuándo y cómo quiso, ya sea fumando en lugares cerrados, declarando en contra del gobierno de su país, criticando a Hollywood y premiando, justamente, a quienes lo sorprendieron con su trabajo. Como siempre las estrellas que mueven millones en el mundo se hicieron presentes para deleitar a la prensa y aportar la dosis justa de glamour, pero sin defraudar con sus propuestas. Gwyneth Paltrow retomó los papeles protagónicos con un buen trabajo, Angelina Jolie fue dura candidata a Mejor Actriz, mientras que Benicio del Toro se consagró como el Mejor Actor por su interpretación del Che Guevara en el film de 5 horas del también norteamericano y a veces comercial, Steven Soderbergh. Si Penn declaró a la prensa que le hubiera gustado ver un poco más de comedias, la crítica le dio la razón, ya que los films más interesantes resultaron ser dramas, algunos de ellos no muy bien recibidos por ser considerados demasiado herméticos y confusos.
Acabando con la mala racha del cine francés en Cannes, de tres películas galas en competencia, dos fueron premiadas. Entre les murs ganó Palma de Oro a Mejor Película, lo que demostró que el jurado mantuvo su palabra al asegurar que sólo premiaría a artistas que fueran conscientes de lo que se vive en la época actual. El nivel de las cintas italianas también sobresalió y logró conseguir dos Premios del Jurado: para Il divo y Gomorra.
El cine asiático no estuvo tan presente como en ediciones anteriores, pero Los tres monos, film turco, consiguió alzarse con el premio a Mejor Director para Nuri Bilge Ceylon. Por su parte, los trabajos de cineastas latinoamericanos lograron pisar fuerte, tal es el caso de Leonera y Linha de Passe, mientras que la última cinta de Lucrecia Martel fue la gran incomprendida. Uruguay estuvo presente en Cannes con la proyección de Acné (sección Quincena de los Realizadores) y Buen Viaje (cortometraje), que no consiguieron vencer a su competencia.
CONFUSO: Synecdoche, New York llevó a Cannes lo mejor del cine norteamericano. Se trata del primer trabajo como director del genial guionista Charlie Kaufman. Aunque sus films suelen ser ingeniosamente entreverados, esta vez la crítica apoyó el resultado, pero quedaron hilos sueltos de más.
SIN QUEJAS: Cinco horas duró la proyección del film de Steven Soderbergh, Che. Una vez más, el realizador recibió el apoyo del público y de la crítica, así como el elenco internacional compuesto por Benicio del Toro, Rodrigo Santoro, Jorge Perugorría, Santiago Cabrera y Catalina Sandino Moreno, entre otros.
PRESENTES: Cannes vivió dos días con la presencia de dos ídolos del deporte, que decidieron confesarse en documentales y charlando con directores de cine. Mike Tyson presentó Tyson, de James Toback, en competencia, mientras que Maradona by Kusturica causó sensación, pero no integró la competencia oficial.
JURADO: Sean Penn, como presidente del Jurado, dejó en claro que sigue siendo un "bad boy" de Hollywood. Natalie Portman y su vestuario ocuparon portadas a diario, mientras el resto del plantel, integrado por Alfonso Cuarón, Marjane Satrapi, Jeanne Balibar, Rachid Bouchared, Alexandra María Lara, Sergio Castelitto y Apichatpong Weerasethakul, aseguró que no leería críticas y premiaría films que se volvieran trascendentes.
DIVA: El jurado presidido por Sean Penn buscó la forma de premiar a todos quienes sorprendieron en el festival. Un conte de Nöel, film francés de Arnaud Desplechin, pareció augurar desde su proyección en los primeros días, el reconocimiento al cine francés. No ganó, pero su protagonista, Catherine Deneuve, recibió un premio especial por su trabajo.
ESPERADA: El estreno mundial de la última entrega de Indiana Jones reunió a varias estrellas de Hollywood. Su exhibición, fuera de competencia, fue más aplaudida antes de la proyección que una vez finalizada.
PIE DERECHO: Durante los primeros días del festival, Leonera, la película dirigida por el argentino Pablo Trapero, fue la favorita. No sólo el guión fue reconocido por la crítica, sino que también causó sensación la actuación de Martina Gusmán, esposa de Trapero.
GANADORA: Luego de 21 años, la Palma de Oro se quedó en casa. Entre les murs, de Laurent Cantet, obtuvo el premio mayor por una cinta que plantea cómo el sistema educativo se adecua a los cambios sociales y multiculturales que suceden en Francia.
COSTUMBRE: Los hermanos belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne siempre han ganado en Cannes. Por eso la presentación de El silencio de Lorna tenía algún galardón asegurado. Siguiendo los pronósticos, el jurado les otorgó el premio al Mejor Guión por este drama que protagoniza una mujer en medio de inmigración clandestina, mafia y droga.
ACTRIZ: Linha de passe, codirigida por Walter Salles y Daniela Thomas, marcó la presencia de Brasil en el certamen. La película fue bien recibida y su protagonista, Sandra Corveloni, que no estuvo presente, se llevó la Palma de Oro como Mejor Actriz.
RISAS: Vicky Cristina Barcelona sirvió para aumentar la admiración del público hacia su director Woody Allen. Este film, rodado en Barcelona y que reunió a Rebecca Hall, Penélope Cruz, Scarlett Johansson y Javier Bardem, es una comedia de enredos, que para varios críticos podría ser la mejor de los últimos tiempos de Allen, quien en una semana finaliza el rodaje de su próxima película, esta vez grabada en Nueva York.
INADVERTIDA: Más de 11 veces el brasileño Fernando Meirelles (de lentes) decidió reeditar Ensayo de la ceguera (Blindness), que tiene varias escenas grabadas en Uruguay. La película, protagonizada por actores hollywoodenses, inauguró el festival con poca fuerza y preparada para lo peor. No fue abucheada, pero tal como aseguraron Julianne Moore (de amarillo) y el propio Meirelles, no era la adecuada para la inauguración.
SORPRENDIDA: El cine de Lucrecia Martel dividió una vez más las opiniones. La mujer sin cabeza, protagonizada por María Onetto, no recibió el apoyo unánime que esperaba la directora argentina que, si bien creyó que se trataba de su film más abierto, según parte de la crítica roza el extremo del hermetismo.
PREMIO CONSUELO: Angelina Jolie y sus mellizos fueron los grandes protagonistas del festival. La actirz presentó Kung Fu Panda y Changeling, que para muchos fue el mejor trabajo de su carrera. A pesar de haber sido una gran favorita, debieron conformarse con el premio para Clint Eastwood reconociendo en parte su dirección en Changeling y su trayectoria.
VOLVER A LA CIMA: Si bien Gwyneth Paltrow aseguró que pretendía alejarse de Hollywood, durante la conferencia de prensa de Thow Lovers declaró que sentía que la pantalla la estaba olvidando y que este film de James Gray había sido un regalo para demostrar que aún tenía algo que ofrecer al cine. Por tercera vez en Cannes, Gray no ganó, pero sorprendió al público con esta tragicomedia que cumple el deseo de Paltrow.
DANDO CÁTEDRA: Posar con los fotógrafos fue la moda de muchos famosos en Cannes. El norteamericano Quentin Tarantino, viejo amigo de la casa, se dio todos los lujos, conquistando una vez más a público y crítica con la lección de cine, que esta vez estuvo a su cargo.