Amores puede ser una historia más dentro del repertorio de Cupido, pero también tiene un par de justificaciones que explican por qué va por su segunda temporada en el Teatro Circular, y siempre con entradas agotadas.
El brasileño Domingos de Oliveira la escribió en colaboración con su señora esposa, Priscilla Rozenbaum. ¿Veta romántica? Puede ser. Pero, que la obra hable del amor no significa que hable del romanticismo, nada más lejos.
Amores, así en plural, habla de las diferentes relaciones personales en las que media este sentimiento. Y allí entran no sólo las parejas sino también los hermanos, amigos, padres, hijos y amantes. No es necesario que el autor invente grandes historias cuando lo más sencillo y real, lo más cercano para el público está a la vista. Quizá por eso la creación de personajes que no tienen una vida espectacular sino que son seres comunes, mortales como uno.
¿Historia coral? Puede ser. Aunque se acerca más al desarrollo de una telenovela brasileña, donde varias historias avanzan en paralelo "prestándose" el protagonismo mutuamente -uno de los personajes es escritor de la TV Globo. Esta relación con la telenovela no es la única. El espectador también lo va a percibir en el ritmo y los tiempos que se le da a cada intervención. Incluso queda registrado en las vueltas de la vida por las que atraviesan los personajes, pero queda confirmado al final, cuando se le da al espectador un pantallazo sobre el futuro de esas historias y conflictos. En fin, una novela -pero en teatro-, que empieza y termina en una hora y media. El currículum del autor incluye cine y televisión, y Amores fue adaptada al séptimo arte, por si queda alguna pregunta sin responder.
¿Cómo aborda el tema del amor? A sus más de 70 años, Oliveira está parado en el hoy. Familias monoparentales, matrimonios que buscan tener hijos con el tiempo pisándoles los talones, solteros que anhelan el amor, el sida, parejas que no pueden estar juntas, amantes que engañan al amor con la pasión. Pero el principal: la búsqueda del amor y el rechazo a la soledad. Nada más contemporáneo. Y, si bien puede acercarse a la línea del drama, no llega a tocarla sino que introduce varios momentos sonrientes.
La escenografía es de Hugo Millán y acompaña lo dicho sobre la relación con el lenguaje televisivo o cinematográfico, sobre todo en escenas puntuales. La última apreciación: se disfruta más la segunda parte.
Datos de la obra
Nombre: Amores
Autor: Domingos de Oliveira
Dirección: Alfredo Goldstein
Elenco: Juan Graña, Paola Venditto, Álvaro Pozzolo, Mariana Lobo, Roberto Moré y Cecilia Cósero
Teatro: Circular (Rondeau 1388)
Días y horarios: Vier. y sáb 21:00. Dom. 19:30
Entradas: $ 120 (Tarjeta Joven y Jubilados, $ 100). Socio Espectacular, gratis.
Santa familia
Más allá de la obra, es una muy buena oportunidad para tener en cuenta a cinco actores jóvenes que tranquilizan a quienes se preocupan por el futuro del teatro. Danna Liberman y Enrico Greco ya demostraron que el escenario es su hábitat en Sopa Instantánea. Alejandro Gayvoronsky (autor y actor) hizo lo suyo en Luna Roja. En Santa Familia, los actores están por encima del texto o cualquier historia. (La Candela. Jueves 21:30)
La cantante calva
Una recopilación de los trabajos que Levón, Estela Medina, Jorge Bolani y Andrea Davidovics hicieron en teatro sería demasiado larga, pero de los últimos, La cantante calva es imperdible. No sólo por lo que la obra de Eugene Ionesco representa -para quienes detestan las etiquetas, no se encontró una acorde a la obra-, sino porque cada segundo del trabajo del elenco merece ser visto. (Teatro del Notariado. Sábado a las 21 horas. Domingos a las 19 horas).
Los nietos...
Hace unos días, en una entrevista televisiva, Cristina Morán señalaba que pocas veces se habla de la relación entre nietos y abuelos. Tiene razón. Los nietos nos miran llena ese hueco contando no una, sino varias historias con Morán sola en el escenario, camaleónica. (Teatro del Centro. Sábados a las 20 horas. Domingos a las 18:30).