Título original: National Treasure: Book of secrets | Director: Jon Turteltaub | Actores (voces): Nicolas Cage, Justin Bartha, Diane Kruger, Jon Voight, Helen Mirren | Género: Aventura | Duración: 124`
Thomas Gale, especialista en acertijos, es llamado a actuar pocos días después de terminada la Guerra de Secesión. Cuando está por develar lo que se le pide, se da cuenta de que es una clave para encontrar un tesoro y que los que se lo piden son traidores que quieren seguir con la guerra. Entonces quema la solución. Eso es lo que cuenta la historia oficial, pero en el Estados Unidos de hoy aparece un hombre (Ed Harris) que muestra la parte quemada que se salvó, que indicaría que Gale fue uno de los asesinos de Abraham Lincoln. La única forma de probar que no es cierto es demostrando que el tesoro existe, o sea, encontrándolo. De eso se ocuparán los descendientes de Gale, los buscadores de tesoros Patrick y Ben Gates (Jon Voight y Nicolas Cage). Los ayudarán sus compañeros de la primera aventura: Riley (Justin Bartha) y Abigail (Diane Kruger) -separada de Ben-, y se les sumará la madre de Ben, que no habla con su padre desde hace 40 años pero que es experta en lenguaje precolombino (Helen Mirren). Los ingredientes están, sólo falta un hábil cocinero que los combine para que la aventura se disfrute de principio a fin. Y así ocurre, pero siempre contando con la complicidad de un espectador que no empiece a cuestionar si eso es creíble o no. Es evidente que si todos los tesoros por descubrir estuvieran cubiertos por el tipo de pistas a las que apela el film, jamás se encontrarían. O, visto de otra manera, quizás por eso haya tantos tesoros sin encontrar.
Elizabeth: La edad de oro
Título original: Elizabeth: The golden age | Director: Shekhar Kapur | Actores: Cate Blanchett, Clive Owen, Geoffrey Rush, Jordi Mollá, Samantha Morton, Abbie Cornish | Género: Drama histórico | Duración: 114`
Cate Blanchett vuelve a interpretar a la reina Elizabeth I (o Isabel) de Inglaterra, ahora centrándose en el período de la Guerra Santa librada con España. En el terreno personal, se la muestra entusiasmada con un conquistador de nuevos mundos, fundador de Virginia en Estados Unidos (Clive Owen), que se enreda con la cortesana preferida de la monarca. El film es otra oportunidad de lucimiento para Blanchett (nominada al Oscar), que mantiene el gran nivel con el que brilló en la primera película (cuando Gwyneth Paltrow le arrebató la merecida estatuilla). Lo demás es un buen repaso de hechos históricos.
Antes de partir
Edward (Jack Nicholson) dirige hospitales. Carter (Morgan Freeman) es mecánico fanático de un programa de TV de preguntas y respuestas. Se conocen cuando deben compartir durante varios días la habitación de un hospital. El diagnóstico para ambos es el mismo: les quedan meses de vida. En esa convivencia, al principio complicada, Carter empieza a escribir "the bucket list", es decir las cosas que le gustaría hacer antes de "estirar la pata", pero sin intenciones de concretarlas. Es Edward, dueño de mucho dinero, el que lo impulsará a tirarse en paracaídas, correr el auto de sus sueños y visitar lugares paradisíacos, entre otras locuras. El duelo actoral de estos dos monstruos es genial porque, entre otras cosas, permite abordar temas delicados, como la muerte inminente, con humor. Claro que no faltarán esas cosas que les quedan por hacer y que conllevan un desafío más profundo, como volver a hablar con una hija o recuperar lo que era la vieja relación de pareja antes de tener hijos. Ese es el momento de la reflexión, que se da con tal naturalidad que no por trillada la idea de que "nunca es tarde..." deja de calar hondo y movilizar al espectador.