Sebastián Auyanet
CD RECOMENDADO
Bunbury & Vegas
EL TIEMPO DE LAS CEREZAS (Artistas varios / EMI)
Que Enrique Bunbury es uno de los músicos de rock más famosos en toda España no es ninguna novedad para muchos aunque su legendaria y ya desaparecida banda, Héroes del Silencio, no sea muy conocida por estos lados. La cuestión es que este histórico rockero ibérico decidió unirse al rey del ambiente under de ese país, el cantautor maldito Nacho Vegas, un artista adorado por la crítica especializada pero, al parecer, condenado de por vida a los sellos indie y audiencias reducidas. La conjunción, cuyo fruto es un disco doble de veinte canciones (diez por cantante), es excelente. ¿Un viejo y desgastado Bunbury intenta reinventarse a costa de Vegas? Quizá, aunque no es lo que más nos interesa saber.
Lo cierto es que el disco está lleno de grandes momentos que, si bien se dan en ambos cantantes, es justo decir que los momentos de mayor brillantez corren por cuenta del andaluz desconocido (Vegas). Es el caso de la sugerente e irónica "Secretos y mentiras", por citar apenas un ejemplo. Tampoco es que lo de Bunbury sea un aporte nulo, cosa que queda clara en temas como "No fue bueno, pero fue lo mejor"; quizá sea la artificialidad de su voz melosa y esa postura de rocker que, en directa contraposición con un perfil más auténtico, le quita jerarquía. En cuanto a las influencias, prácticamente obvias al hablar de Vegas (Nick Drake, Dylan, Johnny Cash, Leonard Cohen) y también en este caso de Bunbury, es justo señalar que no reniegan de ellas. Muy por el contrario, si bien el disco está lleno de referencias y guiños a estos genios de la canción, conserva la fuerte identidad que ambos le imprimen con su estilo y carisma.
En cuanto a la temática de "El tiempo de las cerezas" puede afirmarse que se trata de un álbum conceptual que gira en torno a las cuestiones amorosas, principalmente, a las que tienen difícil resolución. Ese es un campo en el que Vegas se mueve muy bien gracias a esa imagen de antihéroe que, sin quererlo, proyecta en cada una de sus canciones. Bunbury lo secunda, digamos que en forma aceptable, delineando una obra que parece más propia de un dúo que de una banda con dos cantantes.
Sin duda, una buena conjunción que rindió sus frutos. "El tiempo de las cerezas" probablemente dejará insatisfechos a muy pocos.
Transgénico
MALACATE (Contrapedal)
El Otro Yo, algo de Café Tacuba y mucho de Árbol son algunas de las conexiones a Malacate. Un rock potente al que ocasionalmente se le suma un interesante ánimo "dance", donde la electrónica puede confundirse con el recurrido ska y hacer que no suene tan monótono. Algunas letras resultan ingeniosas pese a su carácter adolescente (aquí es donde el link con Árbol es más evidente). Como puntos negativos pueden citarse la balada "Zion" y el reggae "Tus ojos", temas que no tienen mucho que hacer en un disco cuyo fuerte es, valga la redundancia, la fuerza de algunas canciones. Aún así, la banda consigue con "Transgénico" un debut aceptable, con canciones que tienen el suficiente potencial hitero y que, además, son buenas promesas para sonar en vivo.
Ta - dah
SCISSOR SISTERS (Universal)
En principio, se le podría decir a aquellos seguidores de los Black Eyed Peas que el disco de la componente femenina del grupo no los decepcionará. No obstante, este primer trabajo en solitario de Fergie se queda bastante más abajo, en primer lugar, por la elección de perseguir lo que hacen otros iconos del pop femenino. El caso más evidente dentro del disco es el de Christina Aguilera. El panorama termina de oscurecerse a medida en que van pasando los tracks y uno se va dando cuenta de que al final termina siendo un disco de los Black Eyed Peas, sin la participación de los otros dos raperos. Fergie es muy linda, Fergie seguramente tenga algún corte de difusión en los rankings, pero ahí se queda la cosa.
The dutchess
FERGIE (Universal)
La banda de Jake Shears vuelve a la carga y supera el karma del segundo disco con muy buenas canciones. Para comenzar, un corte que ya es número uno en Europa: "I don´t feel like dancin´", donde los Bee Gees parecen tomar posesión de los neoyorquinos. Si bien no se puede decir que el resto de los temas enganchan de la misma forma que los primeros, algunas canciones son de una alegría y brillantez difíciles de encontrar. Es preciso hacer la salvedad de que, con tanto refrito, será difícil que las Sisters puedan mantenerse arriba sin encontrar un camino creativo propio. Por lo demás, este segundo trabajo tiene la ventaja de que, encima, lleva el retro a otro nivel. A la dimensión de los hermanos Gibb. A bailar, entonces.