Por Analía Filosi
OPINIÓN
Se acerca el 2008 y lo poco que los canales de TV dejan saber sobre su programación de verano anuncia un panorama poco alentador. Marcelo Tinelli seguirá como figura ineludible, gracias a que Canal 10 emitirá sus viejas cámaras ocultas; en Se mira y no se toca, el Tío Aldo comentará cámaras subidas de tono (una especie de versión hot de Sólo para reír); habrá cámaras ocultas uruguayas (Caraduras); empezará Vidas opuestas, una telenovela brasileña para la noche que dé por hecho que en marzo se la cambian para la tarde. En Canal 4, Luis Alberto Carballo reiterará su humor de siempre, pero ahora en el hotel Carballo`s Inn (similitudes con el Palermo Hollywood de Pachu y Freddy es pura coincidencia)... En fin, ante el más de lo mismo al que se abandona a la pantalla nacional por estas fechas, queda el consuelo de que, cuando el año televisivo arranque, al menos ya hay asegurada una propuesta que promete: Sic: Alguien lo dijo. El nuevo programa de Cecilia Bonino presentó avances en Pan y Circo y lo visto dio para entusiasmarse y quedar con ganas de más. La comunicadora tomará cada semana una frase popular -por ejemplo, "El dinero no hace la felicidad"- y recopilará historias que tienen que ver con ella. Por lo que se apreció en ese adelanto, será una especie de Vidas, pero con más riesgo, personajes más polémicos y situaciones para no quedar indiferentes. Si por ese lado va a caminar la TV del resto del 2008, bienvenido sea. Pero eso no justifica que las vacaciones de los que deciden o de las figuras más conocidas, someta al televidente a tres meses (o más) de mala TV. Eso debe terminar.