Por Bernadette Laitano
Nadie se va a hacer famoso rodando una publicidad. O sí. Porque muchos de esos rostros que usted conoce de las publicidades pertenecen a personas que en realidad son actores profesionales, incluso trabajan todo el año en el circuito teatral, pero sólo son conocidos como tales por el público de éste. Así, los 30 segundos de aire que dura en promedio una publicidad pueden significar más, en términos de reconocimiento masivo, que todas las horas acumuladas en un escenario.
Es fácil saber que Jorge Esmoris es actor más allá de su participación en los anuncios de El Gallito. O que Gustaf es quien está detrás del personaje de William Cash (¿y se acuerda de Atilio Capanga, el personaje de los Diarios Numerados de EL PAÍS?) y Diego Delgrossi es el rostro de la campaña sobre el Fonopréstamo Fucac.
No es obligación saberlo, pero la nómina de actores es mucho más grande que esa. Álvaro Armand Ugón es el nombre de la persona que está sentada contándole todas las ventajas de TCC Digital. También fue quien protagonizó para SUAT el comercial Viví (tiene una ayuda: la foto de abajo, a la derecha). ¿Sabía que el año pasado recibió el Florencio a Mejor Actor por Paternoster? También figura Juan Manuel Gómez (segundo en la serie), el rostro casi protagónico de la campaña que lanzó la Junta Nacional de Drogas para combatir el consumo de la pasta base. Hoy, integra el elenco de Rescatate, la obra de teatro que va por su segunda temporada con localidades que se agotan. La lista es casi interminable, pero para seguir refrescando la memoria, entre todas las publicidades que hizo Héctor Guido a lo largo de 30 años de carrera figura una en la que exclama: "¡Levántate! ¡Levántate y ANDA!" (¿ahora sí?). Hoy se lo ve en cable, junto a varios actores también uruguayos, en un comercial para BBVA (Mirando, tercero en las imágenes).
El casting.
Acá empieza la parte en la que hablar con afirmaciones rotundas se hace imposible. Es que lo que rodea al actor uruguayo son los términos medios o "casos particulares" y ya se verá por qué.
Es importante que usted sepa que no siempre que se va a rodar una publicidad se hace un llamado exclusivo a actores. En realidad, usted mismo puede participar en un rodaje sin que se le exija haber hecho siquiera un mes de actuación. La clave está en ingresar a una agencia de casting, que es la que proporciona el material humano a las productoras respondiendo a parámetros tales como edad, sexo y características físicas. La primera pregunta, entonces, es cuándo llamar a un actor profesional y cuándo alcanza con un modelo.
"No todas las publicidades te piden actores pero a veces, aunque parezca una pavada, el actor ya viene con una prestancia, con un peso en la mirada que aunque sea una foto o no tenga que hacer nada, ya es mucho", señala Nicolás Baraldi, de Taxi Films, y su punto de vista es reafirmado por Guillermo Casanova, quien dirigió a Armand Ugón para SUAT: "Trabajar con un actor en un comercial aliviana bastante. Cuando es bueno y da bien, el comercial está prácticamente hecho".
la selección. "El micro mundo de las agencias es bastante representativo del mundo en general, de la sociedad uruguaya donde el actor, el teatro, es un arte de élite, lamentablemente, entonces hay un divorcio entre las grandes marcas y los actores uruguayos", explica Álvaro Ahunchain, de Ahunchain Comunicación, una de las pocas personas que está vinculada directamente tanto al teatro como a la publicidad.
¿A qué viene todo esto? A que no todo son flores para los actores desde algunos sectores, sobre todo cuando se habla de la actuación frente a cámaras. "Otra cosa que desde las agencias se dice con mucha soberbia es que el actor uruguayo no es bueno para cámara, que sobreactúa, y no es cierto (...) Me da bronca y me da gracia al mismo tiempo que después Roxana Blanco gane premios en Francia como actriz" (N. de la R. por Alma Mater). Es algo de lo que opina Alejandro Dubé, de Indias Fílmica: "Dejé de ir un poco al teatro. Yo sé que ahora hay cosas muy buenas, pero me cuesta bajar esa barrera porque me encuentro con esa cosa... siempre la misma actuación y esa cosa media histriónica de más, sobreactuada (...) Sí cuando me encuentro en los castings con actores, me parecen poco naturales". (¿Se acuerda de la imposibilidad de hablar en términos únicos?). El remate de Ahunchain es más esclarecedor: "Si estás en un primer plano en una pantalla, tu cara es de una proporción tal que cualquier exceso que tengas a nivel gestual es percibido como falso, entonces tenés que guiarte como nunca con la máxima de la dirección de actores, que es que menos es más".
los seleccionados. "Lo que te mueve a hacer publicidad, por lo menos en mi caso, es el tema económico", dice Armand Ugón, pero la aclaración de que sea "su" caso no tendría que hacerse porque, en realidad, ese parece ser el móvil de todas aquellas personas que estudiaron para subirse a un escenario y acaban, en algún momento, promocionando un producto. Lo comprueban Héctor Guido, que ya hizo carrera en el área ("Ninguno de los actores se hizo actor para hacer publicidad. A mí me agrada, me satisface, le otorga algo muy importante como fuente de trabajo. Ahora, si me decís si la vocación es hacer publicidad, te digo que no"), pero también lo defiende Juan Manuel Gómez que recién empieza: "Es muy difícil que el teatro en Uruguay te dé de comer a no ser que sea un espectáculo con éxito, pero bueno, Rescatate es un espectáculo con éxito y no te da de comer, me da para mis cigarros y mi Cocal Cola de todos los días".
Después de la ganancia económica, lo que parece importar a estos actores es la experiencia ante cámara y la convicción de trabajar como profesionales de la actuación sea cual sea el área.
acción. El fin es la actuación, pero cada medio tiene su técnica. Incluso aunque se trate de lo audiovisual el trabajo de los actores no se encara de la misma manera cuando se realiza para cine que para un comercial. ¿Qué ejerce la diferencia? El tiempo en la preparación de su trabajo: "Tenés que amoldarte a una situación más rápido, no tenés tiempo para ensayar", comenta Leandro Núñez. ¿Y en cuanto a la elaboración de personaje? "Generalmente lo que uno estudia es la situación que propone el creativo, la intención que le está buscando a ese personaje para comunicar. De alguna u otra forma te diría que sí, que hay que tratar de elaborar con muy poco tiempo ese personaje", señala Guido.
La publicidad se presenta como el medio más lucrativo y aumenta ese beneficio cuando se encara un trabajo para el exterior o se hace una campaña para una marca. ¿La contra? Que la diga Guido: "Es un trabajo netamente zafral e inestable, no genera estabilidad laboral y para cualquiera de nosotros ese tipo de trabajo es un ingreso extra pero sobre el cual no se puede estructurar la economía personal".
En 2005, Roberto Suárez viajó a Panamá para interpretar a un náufrago para la marca de cámaras Kónika (imágenes de la página 18).La publicidad, ya debe suponerlo, no era para Uruguay y ése no es el único caso de uruguayos que viajan al extranjero a rodar comerciales. Virginia Ramos (arriba, de sombrero) también cruzó hasta Chile en varias oportunidades a actuar para BBVA. Y hablando de esa casa bancara, en una de sus últimas campañas, a cargo de Taxi Films, participaron varios actores orientales, de los cuales los más reconocidos quizá sean Héctor Guido y Franklin Rodríguez.
MONEY, MONEY, MONEY. Además de la formación actoral como diferencial, lo que está en juego es el presupuesto porque SUA (Sociedad Uruguaya de Actores) establece un arancel mínimo a cobrar por sus integrantes, estipulado con "referencias de los países vecinos", según Oscar Serra, actual presidente de la sociedad. Éste varía en función del medio y los tiempos de emisión y los precios se pueden consultar en www.sua.org.uy (por ejemplo, para un protagónico en televisión que paute tres meses al aire, el mínimo a cobrar es $ 14.300). Para contribuir al funcionamiento de SUA, cada actor afiliado debe realizar un aporte del 7% por cada trabajo realizado. Las opiniones enfrentan no sólo a las productoras (que en algunos casos no llaman a SUA por considerarlo "más caro" o "poco flexible") sino incluso a los propios actores, que a veces suelen trabajar por fuera de SUA. El problema aparece cuando la producción es para Uruguay y desaparece cuando es para el extranjero y el presupuesto aumenta.