Tras los pasos de Angelina
La reina de Hollywood puede descansar tranquila. Unas pocas apariciones públicas bastaron para que Megan Fox se convirtiera en la sucesora de Angelina Jolie. Los tatuajes en su cuerpo y sus actitudes al realizar fotos atrevidas y declaraciones polémicas, lograron que los propios seguidores de Jolie la agreguen a su lista de actrices preferidas. Bailarina desde los 5 años, Fox también trabajó como modelo y comenzó actuando en 2001 junto a los íconos de las películas adolescentes: las gemelas Olsen en Vacaciones en las Bahamas y junto a Lindsay Lohan, en Confesiones de una típica adolescente. Luego de participar en algunas series de TV, es con Transformers, su tercera película, que la actriz de 21 años logró su primer protagónico, conquistando por su belleza a los espectadores. Mientras este film arrasa con la taquilla, Fox ya forma parte de un nuevo proyecto: How to lose friend and alienate people.
El nuevo chico de oro
La nueva promesa de Hollywood se parece más a Edward Norton que a Leonardo DiCaprio. El protagonista de Transformers comenzó actuando como cómico en cafés y, luego de ser rechazado en varios castings, llegó al cine en 2003, donde obtuvo algunos papeles secundarios: junto a Keanu Reeves en Constantine, a Will Smith en Yo, Robot y a Anthony Hopkins en Bobby. Steven Spielberg le echó el ojo cuando lo vio actuar en el thriller Paranoia y supo de inmediato que lo que acompaña esta cara común, es un talento enorme que lo colocará entre los nuevos actores referentes. Además de darle el rol principal como Sam Witwicky en la taquillera Transformers, Spielberg aseguró una carrera exitosa para el joven de 21 años al otorgarle el papel principal en la cuarta entrega de Indiana Jones, pretendido por medio Hollywood, donde compartirá reparto con Harrison Ford.