Por Analía Filosi
Es cierto, pedimos que los programas nacionales en las gateras salieran a la pista de una vez. ¿Pero era necesario amontonarlos todos en un mismo día? También es cierto que los canales no se ponen de acuerdo para no pisarse con sus competidores, al contrario, la idea es responder con artillería pesada cuando la apuesta del otro lado es fuerte. El asunto es que si todos los días tuviéramos programas nacionales vs. programas nacionales, no habría objeciones que plantear. La queja deriva de que todo se concentra el miércoles, mientras que los demás días de la semana -al menos para canales 12 y 4- siguen siendo dominio argentino o de algún otro país. Entonces, si usted quiere ver producción nacional (y de la buena), a las 21 horas debe sintonizar el 10 que empieza Pan y circo, a las 22 recurra al control remoto porque tendrá que hacer zapping con el 4, donde están Los informantes, y con el 12, porque es hora de Cámara testigo. A las 22:30, Los informantes continuarán en pantalla, pero no abandone el control porque en el 10 comienza El pueblo quiere saber y, a las 23, en el 12, llega Código País. Y, todo esto, siendo muy optimistas en cuanto al cumplimiento de horarios. Sin duda son las producciones nacionales más fuertes de los canales privados, las grandes apuestas del año. Consideramos que la competencia es buena y más si se está apostando a lo local de calidad, pero hacerlo de esta manera va en contra de aquellos televidentes a los que les gustaría poder ver todos esos programas. Máxime teniendo en cuenta que en el resto de la semana casi no habrá opciones de este tipo.