La noche de las reinas mirren

La victoria de Babel como Mejor Película Dramática culminó la 64 edición de los Globos de Oro, una velada llena de humor, belleza y, sobre todo, de reinas. Fueron reinas de ficción que bañaron a Helen Mirren de premios, como Mejor Actriz Dramática por su retrato de Isabel II en La Reina y como mejor intérprete de una miniserie por Elizabeth I. "Es genial estar rodeada de premios", admitió la que puede empezar a grabar su nombre en la estatuilla del Oscar y la única persona que obtuvo más de un premio.

Al recibir el Globo de Oro a Mejor Drama por Babel, el realizador mexicano Alejandro González Iñárritu dijo que la victoria de esta obra multicultural rodada en varios idiomas en tres continentes "significa mucho para toda la industria del cine mexicano" y habla "del poder universal del cine".

Sacha Baron Cohen, el humorista británico que revolucionó con Borat, se llevó el galardón como Actor de Comedia y dedicó su discurso a recordar la escena más peligrosa de su falso documental, cuando casi se asfixia por mantener su rostro hundido en las sobradas carnes traseras de su compañero de reparto. Su humor estuvo en sintonía con una gala que, a medida que iba entregando galardones, se iba vaciando, mientras el bar y la terraza de fumadores se llenaban de estrellas. Salma Hayek fue una de ellas, disfrutando de su victoria como productora de la serie Ugly Betty hasta que se enteró del triunfo de Babel. En ese momento olvidó su propia entrevista y corrió a los brazos de su compatriota para ser la primera en felicitarlo.

El buen humor estuvo presente desde el comienzo, cuando George Clooney y Justin Timberlake decían que iban a entregar todos los premios a Leonardo DiCaprio (tenía dos nominaciones). En tanto, Hugh Laurie, con un nuevo Globo de Oro como Actor en Drama de TV por House, hizo reír a la audiencia cuando subrayó que, de todas las cosas que te dan gratis como estrella, "nadie te ofrece qué decir en estos momentos". A pesar de ello, fueron muchos los ganadores que tuvieron bastante para decir, ya que en los Globo de Oro la regla del tiempo no es tan estricta como en los Oscar. Eso explica lo mucho que insumió la presentación del premio Cecil B. DeMille -a la trayectoria-, que Tom Hanks entregó tras larga introducción a Warren Beatty. Este último tampoco ahorró palabras al agradecer. "Ustedes no saben lo que esto ayuda a mi autoestima", dijo levantando los aplausos de la audiencia del Beverly Hilton, que esa noche asistió a una ceremonia con bastantes sorpresas, como para que no sea tan sencillo anticipar el Oscar. En base a EFE

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