Ansiedades
Aunque sigamos yendo a los videoclubes, la costumbre tiene el mismo hálito que un enfermo terminal. Con apenas unos clicks es posible bajarse cualquier película incluso meses antes de su estreno en Uruguay. Con una inmediatez sólo impedida por la infraestructura, nos enviamos mensajes de texto que en la mayoría de los casos sólo transmiten banalidades en un lenguaje hecho de abreviaturas y signos de exclamación. Todo parece estar a una distancia cada vez más corta. ¿Es necesario tener todo tan cerca? ¿Es deseable cortejar la ansiedad? Mientras las complejidades de la realidad -y las discusiones a las que parecemos tan afectos- nos impiden poner en marcha un plan de vivienda que saque a cientos de miles de compatriotas de la mugre y la violencia, celebramos poder actualizar nuestro "estado" en nuestra red social favorita.