P.B.
Así lucían varios pisos del Hospital de Clínicas en mayo. Probablemente el aspecto de esas paredes y pisos no haya cambiado demasiado, porque de lo contrario alguien lo habría destacado con bombos y platillos. En realidad, éste es el Clínicas oculto. Es la decadencia, el deterioro y el abandono de piezas y de pacientes, que deben intentar sobreponerse a la enfermedad en medio de un panorama desolador. Hasta la administración pasada el hospital contaba con un cuarto del presupuesto universitario. Hace poco se aprobó -finalmente- su ingreso al Sistema Nacional Integrado de Salud, suponiendo mayores partidas y mejores prestaciones. Quizá en unos años, siendo optimistas, las autoridades muestren el Clínicas que no se ve.