La cuestión. ¿Cuáles fueron las medidas más importantes de José Mujica como ministro?
La respuesta / Mujica, el florista presidente
Antes de asumir como presidente, uno de los lugares comunes acerca del paso de José Mujica por el Ministerio de Agricultura, Ganadaría y Pesca (Mgap) era el que decía que "no había hecho nada". Era casi únicamente su sucesor, Ernesto Agazzi, que rebatía la tesis de la inoperancia de Mujica como titular del Mgap. El periodista del semanario Búsqueda, Sergio Israel, ahonda en el período del hoy presidente como ministro y expone algunos de las resultados en el libro Mujica, el florista presidente (310 pesos, colección Búsqueda-Fin de Siglo).
"Llamalo al Bicho. Háganlo como quieran pero esa es la línea, hay que aumentar el sueldo de los peones rurales a diez mil pesos", fue una de las primeras cosas que le dijo Mujica al subsecretario Ernesto Agazzi cuando asumieron, sin acto alguno, en la sede del Ministerio de Ganadería de la calle Constituyente en marzo de 2005.
Sentado en la misma oficina que cuatro décadas atrás había utilizado Wilson Ferreira Aldunate, Pepe Mujica se inspiró: "Y se los voy a decir en el Prado; qué va a ser eso lo rural, lo verdadero rural es la gente que está trabajando en el campo", agregó con cara de pocos amigos mientras se acomodaba la guayabera a la altura de la barriga.
El nuevo ministro demostró así tener buena memoria, ya que la situación de los trabajadores rurales fue uno de los puntos que planteó en su primer discurso en el Parlamento, en mayo de 1995. Igual que la incorporación de las empleadas domésticas al sistema de seguridad social era uno de los puntos que el Frente Amplio había puesto en su programa y que había planteado sin éxito durante años en el Parlamento.
Ahora las cosas marcharon rápido. Mujica hizo la propuesta en el Consejo de Ministros -donde al igual que en el Parlamento su presencia fue siempre puntual pero bastante gris- y el presidente Tabaré Vázquez dio su aprobación de inmediato.
El resultado fue que los trabajadores rurales recibieron un aumento real del 100% durante el período de gobierno del Frente y el ministro se dio el lujo de ir al Prado y decirles a los estancieros que en realidad les estaba haciendo un favor, porque si los trabajadores vivían un poco mejor y podían enviar a sus hijos a estudiar el beneficio iba a ser para todos.
Una batalla mucho más difícil fue la refinanciación de las deudas de los productores, en la cual costó mantener el equilibrio entre los diferentes actores. En este caso se trató del presidente del Banco de la República, Fernando Caloia, un duro negociador respaldado por el ministro de Economía Astori, y aquellos a quienes representaba su propio compañero del MPP, el senador Jorge Saravia, que había sido militante de la Federación Rural en su época de productor y tenía una gran desconfianza hacia el poder discrecional de los gerentes del banco en el interior.
El resultado de las negociaciones fue que, gracias a las gestiones y al crecimiento económico del país, la deuda interna de 1.200 millones de dólares quedó en el pasado. El propio Mujica fue el encargado de negociar soluciones para deudores chicos, medianos y grandes. A unos les dio más tiempo, a otros, los más pequeños, les permitió pagar un porcentaje y a los terceros les bajó la tasa de interés.
Esas medidas, sumadas al aumento de los precios internacionales -salvo el último año que bajaron- habilitaron, por ejemplo, que 1.050 granjeros que debían unos 21 millones de dólares, liquidaran sus deudas.
Al mismo tiempo, el gobierno creó un fondo con el IVA a las frutas y verduras que se venden en los supermercados, de manera que quienes compran en las ferias se beneficien, mientras que aquellos que optan por las grandes superficies contribuyen a un fondo que se empleó primero en pagar las deudas y luego en paliar problemas como la sequía.
Una de las frases más repetidas y reinterpretadas del ministro fue "el grande se defiende solo, yo defiendo al chico".
Esa obsesión por frenar la emigración del campo a la ciudad le hizo decir también que ayudaría de cualquier forma a quienes optaran por seguir en el campo.
Boom editorial
El de Israel es otro aporte a una ya extensa lista de ediciones sobre el fenómeno Mujica. Acerca del flamante presidente se han ocupado Alfredo García, Samuel Blixen, María Noel Dominguez, Miguel A. Campodónico, entre otros tantos.