De los incendios por el mal uso de estufas que ocurren cada invierno, parece que pasamos a las explosiones de calefones. El 20 de diciembre un calefón explotó en un apartamento de Pocitos; tres mujeres sufrieron lesiones leves.
En enero otras dos viviendas en Marsella y Guadalupe se vieron afectadas por la misma razón; ésta vez no hubo heridos.
Esto no es algo común, al menos así lo aseguran desde el departamento de Relaciones Públicas de Bomberos. Igual dieron algunas recomendaciones. La primera es chequear que el calefón del hogar tenga el sticker de certificación del Latu, la Unit o la IMM. La segunda es que la instalación del equipo la realice un profesional. Y la tercera es estar atentos al tiempo de uso. Si las colillas están deterioradas, el aparato pierde agua o se superó el tiempo de vida útil, es recomendable hacer un mantenimiento o un recambio.