El lustrador que atrae a los turistas

No tiene casi competencia, es conocido por los trabajadores de ciudad vieja y, cada vez más, atracción de extranjeros

El cartel de madera con las banderas patrióticas pintadas, la inscripción "Sean los orientales tan ilustrados como valientes" y la denominación "El Prócer", decoran la silla en la que Raúl Gallo, un jubilado de 70 años, lustra zapatos. A su alrededor, en medio de la Plaza Independencia y a pocos metros del monumento a José Artigas, abundan los flashes de las cámaras de fotos. Todos los días, cuenta, los turistas se acercan, le hablan o simplemente observan sorprendidos cómo realiza su oficio. A Gallo no le molesta para nada. Es más, le encanta.

"¿Cómo me va a molestar? Si no hablo, me muero", asegura simpático mientras lustra los zapatos de uno de sus clientes.

"Fui feriante durante 50 años y ahí si no hablaba, no vendía".

Gallo se instala de lunes a viernes y cumple el horario de 10 a 18 horas religiosamente. Dice que hace más o menos ocho lustradas por día, pero que depende de las fechas y que, por ejemplo, ese 30 de abril tiene más trabajo porque el 1° de mayo no va nadie. Aunque no tiene la competencia exclusiva, asegura que los demás "se desaniman" y "no son constantes". Cuenta que gana entre 250 y 300 pesos por día, y que sus clientes son empresarios y empleados. Mientras trabaja saluda a la gente que pasa y le promete que otro día irá a lustrarse el calzado. "Qué hacés Ruso", saluda,y luego comenta: "Es un valor". "Hice muchas amistades acá".

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