La Universidad de la República (Udelar) reclama a sus profesionales la responsabilidad de devolver a la sociedad lo que ésta le dio. Esto es lo que está en la base, por ejemplo, de la ley que el Ministerio de Salud Pública propone sobre las residencias médicas y mediante el cual el profesional que egrese de estos programas está obligado a permanecer en el país por el mismo período de tiempo que le llevó terminar su residencia. Pero poco hace la Udelar por fomentar esa responsabilidad de formas más positivas. Por ejemplo, brindando becas por buen rendimiento académico.
Las becas que otorga la Udelar están destinadas tanto a estudiantes del interior como de Montevideo. Pero el criterio que las rige es el mismo: la falta de ingresos económicos. Las becas que otorga el Fondo de Solidaridad son solamente para familias con "una situación socio-económica desfavorable", según se explica en su página web. En Bienestar Universitario, la escolaridad es un insumo más a la hora de decidir la entrega de la beca. Pero lo que realmente lo determina es el nivel de ingresos económicos que el estudiante, o su familia, tengan. Una funcionaria del organismo explicó que si el estudiante tiene un buen pasar económico, no recibirá la beca por más que tenga notas excelentes. Y eso que por mes tendrá que gastar en fotocopias, libros, boletos, cuadernos y útiles en general, como un estudiante más.
Las que sí han avanzado en la materia son las universidades privadas cuyas becas por alto rendimiento académico llegan a cubrir, en algunos casos, el 50% de la matrícula. Mientras tanto la Universidad se pregunta por qué será que sus profesionales no quieren quedarse ni sienten esa responsabilidad de la que ella tanto habla.