Algunos transeúntes ya lo han visto. En los ómnibus donde está instalada la nueva tecnología de boletos electrónicos, los guardas tienen menos para hacer. Ya no cortan el boleto, algunos ni oprimen el botón necesario para recibir el pasaje y, muy pronto, ni siquiera cobrarán el viaje. Pero seguirán estando allí.
"Es algo que facilita la función del cobrador conductor y por supuesto que la del guarda", admitió el presidente de Cutcsa, Juan Salgado. Pero también aseguró que no está previsto deshacerse de los 2.000 guardas que hoy tiene la compañía.
Es que por ahora su trabajo, en los que ya tienen las nuevas máquinas expendedoras de boletos, todavía es cobrar. Pero en un futuro, con el uso de tarjetas magnéticas, ya no harán ni eso. "En la medida en que va a ir desapareciendo el dinero, se mejora la seguridad, que es un tema importante para nosotros", dijo Salgado. Aunque aseguró que el sistema siempre será mixto. "Siempre se va a poder pagar con dinero arriba del ómnibus", dijo.
La nueva tecnología que se implanta en Montevideo podría abrir otras fuentes de trabajo. Es que cada maquinita registra información que debe ser analizada. "Quizás gente que está dentro de la empresa pueda trabajar en otros sectores, pero nunca será menor la estructura de personal", dijo. Y esto incluso si eliminar a los guardas significara una baja en el precio del boleto. "No creo que sea por ese mecanismo que se baje el boleto. Creemos que la cantidad de conductores-cobradores que hay, es la necesaria", dijo.
Su labor puede reducirse a ayudar al conductor o atender al pasajero, pero el guarda seguirá allí, firme, arriba del ómnibus.