Mirna Chang nunca olvidará la noche de 2006 en que su esposo, José Rodríguez, se derrumbó oprimiéndose el pecho. "No puedo respirar, no puedo respirar``, gimió. Cuando Chang (en la foto) pudo llegar con Rodríguez al hospital, ya se estaba poniendo azul. Rodríguez, trabajador de la mina de mineral de hierro perteneciente a la empresa china Shougang en Perú, permaneció más de una semana en el CTI. Al año, murió de un mal pulmonar que afecta a mineros que trabajan en ambientes polvorientos.
Los signos de la enfermedad pulmonar que padecía Rodríguez, neumoconiosis, son fáciles de detectar en radiografías antes de que la enfermedad avance, dice Miriam Vidurrizaga, la médica que dirige el Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del Ambiente. La ley exige un examen anual a los obreros.
Daniel Vargas, el director de servicios médicos de la mina de Shougang en San Juan de Marcona, Perú, dice que Shougang -la séptima siderúrgica china- nunca halló muchos casos de neumoconiosis en la mina.
El ente regulador de la minería en Perú, el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) dice algo diferente. En una inspección en junio de 2006 se encontró que 110 de los 889 trabajadores de Shougang, el 12%, tenían neumoconiosis.
Una inspección diferente de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) dio lugar a conclusiones similares. Shougang expone a los trabajadores a riesgos para su salud y seguridad y viola las leyes sanitarias peruanas, informó el Digesa en junio de 2006.
La mina de Shougang tiene una mayor tasa de accidentes en que los mineros se lesionan o mueren que otras minas a cielo abierto de propiedad extranjera, dice Osinergmin. "Hacen todo lo posible por negar que estamos enfermos``, dice Julio Ortiz, secretario general del sindicato de los trabajadores de Shougang. En 2002 se le diagnosticó una neumoconiosis de etapa temprana a Ortíz, de 46 años. (Bloomberg)