En una conversación reproducida por el Financial Times, el jerarca máximo de la Inteligencia mexicana advirtió que las instituciones democráticas de su país, y allí incluyó al Congreso, están siendo amenazados por los cárteles de las drogas. La publicación definió el alerta de Guillermo Valdés, jefe del Cisen -la principal agencia de Inteligencia del gobierno- como "la admisión más franca hasta la fecha de la escala del problema al que se enfrenta México".
"Los traficantes de droga se han vuelto la principal amenaza porque están intentando tomar el poder del Estado", dijo el funcionario. Reconoció que los cárteles ya han infiltrado a las fuerzas de seguridad, a la Justicia y algunos integrantes del sistema político.
Las bandas de las drogas han ganado una relevancia cada vez mayor, y los cárteles mexicanos ocupan el lugar que antes tenían las mafias colombianas de las ciudades como Medellín y Cali. Ahora que están en la categoría de multimillonarios, los narcotraficantes mexicanos salieron a comprar voluntades en un esfuerzo por crear estructuras locales para proteger su negocio, asegura el Financial Times.
"El Congreso no es la excepción: no descartamos la posibilidad de que dinero de la droga financie algunas campañas", aseguró. Valdés podría estar defendiéndose ya que en el Poder Legislativo han surgido quejas a que el Cisen encargó a una compañía privada que investigue sus movimientos. Valdés igual dijo que recién comienzan las pesquisas para confirmar el grado de involucramiento del Congreso con las mafias.
De acuerdo a cifras oficiales que reproduce el Financial Times, sólo el mes pasado hubo 443 asesinatos vinculados al negocio de la droga. Sería la cifra más alta desde que asumió, en diciembre de 2006, el presidente Felipe Calderón y le declaró la guerra al narcotráfico.
Para eso cuenta con la ayuda de su vecino del norte, Estados Unidos, que acaba de aprobar un paquete de 400 millones de dólares para la lucha antinarcóticos mexicana. La publicación define la ayuda como "un abierto reconocimiento a la gravedad del problema al sur de la frontera". En los 19 meses desde que Calderón lanzó su campaña contra el negocio de la droga murieron casi 4.700 personas en crímenes relacionados con esa clase de delitos.
En el último suceso de ese tipo, el viernes 11, 60 hombres armados presuntamente vinculados al cártel mataron, en la norteña Culiacán, a 12 personas en tres tiroteos en ocho minutos.