El mundo del rap es masculino y misógino, así que si se es mujer, las cosas son un tanto difíciles. Es, además, un recinto de sacrilegio y provocación sexual, así que si se es mujer y musulmana, las cosas van a ser aún peor. Eso no ha impedido, según un artículo de la británica New Stateman, el surgimiento de todo un movimiento de musulmanas raperas en Gran Bretaña. Artistas como Deeyah (considerada "la Madonna musulmana"), Neelo fer Mir o el dúo Poetic Pilgrimage (foto) tienen detrás una importante columna de seguidores que no incluye precisamente a sus familiares ni a los que profesan su misma religión. "Uno de los grandes problemas son las expectativas culturales que se depositan en las mujeres", dice Deeyah, quien siente el desprecio de su familia y recibe amenazas de muerte de musulmanes que no la ven como un rol adecuado para su comunidad. Hoy, con su aspecto de una Jennifer Lopez árabe, vive en Estados Unidos con protección especial. Igual, el movimiento de rap musulmán, sigue creciendo: la reciente gira, Dangerous Ideas agotó localidades en Estados Unidos y Gran Bretaña.