Las investiduras presidenciales son ocasiones especiales para los mandatarios latinoamericanos. O por lo menos así lo dejan ver en su vestimenta. El presidente electo de Paraguay, Fernando Lugo, ostentará una banda presidencial tejida con hilos de oro por monjas carmelitas ecuatorianas. "Está tejida con hilos de oro, hecha en base a medidas tomadas anteriormente", señaló el embajador ecuatoriano en Paraguay tras una entrevista que mantuvo con Lugo esta semana, para ajustar detalles del viaje en el que le será entregada la banda con los colores de la bandera de Paraguay.
Lugo, obispo católico suspendido por el Vaticano en sus funciones episcopales, fue misionero por cuatro años en Ecuador (1978-82) y en entrevistas anteriores admitió que su estadía en ese país lo marcó. "No hubiera sido lo que soy hoy", destacó. El político fue párroco de un templo de Echandia, en el departamento ecuatoriano de Bolívar.
El presidente electo visitará nuevamente el país esta semana y será recibido como "huésped ilustre" del gobierno de Rafael Correa. Como parte de esta visita será que las monjas carmelitas de la localidad de Guaranda (departamento de Bolívar) le regalarán la banda presidencial.
Ya Evo Morales, durante su asunción en enero de 2006, había fijado antecedentes similares. Vestido con un gorro de cuatro puntas, una túnica multicolor y un bastón de mando con incrustaciones de oro y plata, el mandatario se presentó en Tiwanaku un día antes de asumir como presidente. El año pasado el gobierno boliviano expresó su intención de nombrar la vestimenta como "patrimonio cultural de la nación". (En base a AFP)