El lunes, sobre las 22.00, cualquiera que pasara por la puerta del Ministerio de Desarrollo Social podía ver luces prendidas en el quinto y sexto piso, y casi todo el octavo piso iluminado. Cerca de la medianoche, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas mantenía dos pisos encendidos.
La semana pasada, el gobierno anunció un plan de ahorro que "exhorta" al sector público y privado "a disminuir al máximo posible la iluminación de fachadas, carteles y avisos luminosos". Y restringe la realización de espectáculos públicos nocturnos. El Poder Ejecutivo pretende ahorrar un 5% de energía. Pero, por lo visto, no será el encargado de dar el ejemplo.
En febrero quedó en evidencia el derroche: el Estado gastó un 4,4% más de energía que el mismo mes del año anterior. "Nos pasa a nosotros acá. Estamos constantemente pidiendo que apaguen las luces", reconoció a Qué Pasa Rafael Laureiro, gerente de Eficiencia Energética del Ministerio de Industria y Energía.
Lo curioso es que, aunque en marzo el gobierno anunció sanciones a los organismos públicos que no cumplieran, esta semana informó que no están previstas las multas. Laureiro señaló que no tienen la "potestad" para sancionar. Pero que denunciarán "públicamente" a los que derrochen. "Nos importa la difusión de esta información porque es un costo del que se van a cuidar, por imagen o por rédito político".
¿Logrará el buchón lo que no pudo ni el sentido común ni la conciencia ambiental?