LUCÍA MASSA
Uno de cada 10 niños de menos de dos años presenta problemas de retraso en el crecimiento. Con un 11,3% de talla baja, la tasa de Uruguay es cinco veces mayor que la de Chile y duplica la de Cuba. Además, un 8% de los menores de 24 meses son obesos. Los datos se desprenden de la Encuesta de lactancia, estado nutricional y alimentación complementaria que realizó Unicef.
Son cifras alarmantes pero no son las únicas. Sólo el 23 % de los niños de menos de 24 meses consume la cantidad de hierro necesaria para crecer adecuadamente. Y la dieta del 61% de los menores de seis a 11 meses que se atienden en los hospitales públicos de Montevideo incluye comida chatarra, desde refrescos a snacks.
Con esos datos a la vista, las autoras María Isabel Bove y Florencia Cerruti advierten sobre "la falta de consejería adecuada en nutrición en los servicios de salud para las embarazadas y familias". Sostienen que es un fenómeno tanto a nivel de salud pública como del mutualismo. Eso deriva en una dieta inadecuada de los niños que, entre otras cosas, presenta "problemas de bajo contenido energético de las comidas".
La investigación detectó que la comida chatarra está presente en la dieta de los menores de 24 meses de todos los estratos sociales. La cifra más preocupante se ubica entre los niños de uno a dos años que se atienden en los servicios de salud pública de Montevideo: el 87% consume alimentos "no recomendados".
Esta categoría incluye alimentos bajos en nutrientes (como los caldos o refrescos), los que contienen conservantes, aditivos y alergenos (como las gelatinas, snacks, cremas y golosinas), los que llevan sal y nitritos (como los fiambres y embutidos), y los fritos.
Además, cuatro de cada 10 niños que se atienden en mutualistas no habían consumido carne ni huevos el día de la encuesta de Unicef. Y en el sector público la cifra alcanzó a seis de cada diez. El bajo consumo de esos alimentos deriva en un bajo consumo de nutrientes. Sólo uno de cuatro niños cubre la dosis de hierro recomendada.
Las autoras destacan que "resulta un factor de alarma la baja proporción de niños que satisfacen los requerimientos de hierro, nutriente esencial para el crecimiento y desarrollo".
Además, el 20% de los niños entre seis y 11 meses no había consumido productos lácteos el día del estudio. El 5% del sector mutual y el 20% del mutualismo no consumió ni frutas ni verduras.
Después de haber estudiado a fondo la dieta de 463 niños, Unicef sostiene que es necesario prestar "especial atención" al déficit de los nutrientes como el hierro, zinc y calcio.
En el estudio quedó claro que el retraso en el crecimiento afecta más al sexo masculino que al femenino: 12,9% frente al 9,6%. Aunque los guarismos son mayores en salud pública que en el mutualismo, las autoras sostienen que a nivel privado el fenómeno "sigue siendo muy alto".
En el capítulo sobre lactancia materna, el estudio detectó que casi el 90% de los niños fueron amamantados en forma exclusiva durante el primer mes de vida. Eso representa un avance "considerable" si se compara con registros anteriores. En 1996 la cifra era 54% y en 2003, el 79,2%.
Mala alimentación
Pero los problemas de crecimiento aparecen con la mala alimentación de la embarazada. En Uruguay, el 8% nace con un peso menor a los 2.500 gramos. Una tasa otra vez muy superior a la de Chile, que figura con un 5%.
El 60,1% de los niños mamó por primera vez dentro de la primera hora después del parto. Además, el 82,8% de los niños recibió leche materna como primer alimento, el 12,6% tomó otras leches y el 4,6%, agua o suero.
Uno de los datos que llama la atención es que las mutualistas montevideanas son el sector en el que menos niños toman leche materna como primer alimento. Y es justamente donde más se incrementa el consumo de "otras leches", con un 18,7%.
En las conclusiones sobre lactancia, el estudio plantea: "es de notar como aun persisten con fuerza prácticas inadecuadas en las maternidades, especialmente en el sector mutual de Montevideo, como la administración de sueros y otras leches como primer alimento".
El trabajo señala que el país "deberá priorizar acciones que mejoren el crecimiento intrauterino". En este sentido, incide "la baja cantidad de calorías", "la falta de tratamiento de algunas infecciones" y "el poco tiempo de descanso" de las embarazadas.
El trabajo de Unicef sostiene que los bebés que toman pecho materno durante los primeros cuatro meses tienen "menor riesgo de sufrir diabetes, hipertensión y obesidad cuando sean adultos".
Y señalan que es necesario alimentarlos "exclusivamente" con leche materna los primeros seis meses.