RICHARD GARCÍA - EL MERCURIO (Chile)
Aunque las consecuencias del calentamiento global no serán tan radicales como en otras regiones, el mapa agrícola chileno cambiará y muchas especies verán comprometido su hábitat. Las temperaturas aumentarán y la superficie de los glaciares disminuirá. Lloverá menos, salvo en el altiplano nortino y los verdes paisajes australes.
Habrá que acostumbrarse a un nuevo territorio. Luego del último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, pocos lo dudan. El respaldo científico a estos estudios fue fundamental para que el país entero tome en serio el asunto. El informe del Fondo Mundial para la Naturaleza sobre cambio climático advertía que el fenómeno traería la desaparición de maravillas como el bosque valdiviano. En este ecosistema forestal templado subsisten alerces de hasta tres mil años (los segundos más ancianos del planeta) y 100 metros de alto.
El aumento de la temperatura media impactaría en la flora y fauna de los ambientes de alta montaña, sostiene la bióloga María Isabel Manzur, de la Fundación Sociedades Sustantables. Peces, anfibios y lagartos nativos serían los más afectados en los ríos y humedales. "Con menos humedad es probable que se sequen algunas fuentes de agua temporales".
La investigadora prevé una masiva migración de especies de norte a sur en busca de condiciones térmicas más adecuadas ya que se verán afectados sus tiempos de reproducción. Dice que será fundamental crear corredores de biodiversidad que comuniquen áreas protegidas.
Según advierte el físico Eduardo Sanhueza, delegado nacional para las negociaciones de la Convención de Cambio Climático y el Protocolo de Kioto, "el país podría no sólo verse afectado físicamente por el fenómeno, sino también económicamente", ya que los países desarrollados podrían poner trabas aduaneras respecto del costo ambiental detrás de la producción de un bien, la llamada "huella ambiental". Se puso de moda en los países desarrollados que resulta ambientalmente más sano preferir los productos locales frente a los que se importan desde largas distancias, lo que perjudicaría el comercio de países como Chile.
El vicedecano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Patricio Aceituno, asegura que en comparación con el resto del mundo los impactos en Chile serán de menor magnitud. Gran responsable de ello es el Océano Pacífico. "El mar demora mucho más en reaccionar frente a un forzamiento climático", explica.