Tráfico de niños chinos
PALOMA CABALLERO, EFE
La policía ferroviaria china descubrió que familias enteras colaboran, por necesidades económicas, en el tráfico ilícito de niños para ser entregados en adopción por parte de las mafias.
La complicidad familiar hace que no haya denuncias, por lo que la policía se vio obligada a entregar 40 niños, descubiertos en manos de traficantes o compradores, a un orfanato de la ciudad de Nankín sin mucha esperanza de que los padres los reclamen, informó hoy el periódico Nuevo Pekín. Fueron detenidos 47 traficantes.
La desarticulación de la red fue posible por las sospechas despertadas en un convoy que cruzaba el país de sur a norte con cuatro mujeres que llevaban sendos bebés que no dejaban de llorar al ser alimentados solamente con agua azucarada.
Una de las mujeres que viajaba en el tren confesó a la policía que hizo 16 veces el trayecto desde Yunnan hasta su residencia en Shandong, transportando a 27 niños, que fueron revendidos por su esposo a otros 10 traficantes.
Los compradores pagaron hasta 2.660 dólares.
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