En la ciudad de Belén (Boyacá), la gente está asombrada. Unas personas creen que se trata de un "mal de ojo", y otras menos supersticiosas, hablan de "falla de la naturaleza". Y todo por dos pollos que caminan como pingüinos. Todo empezó hace seis meses, cuando nació el primer "pollopingüino", como los llaman. A los 20 días de salir del cascarón , el ave ya era más alta que sus similares y su aspecto bastante distinto: cuello más largo y derecho, el cuerpo recto y caminaba raro, con las patas separadas.
Como su forma era distinta, el ave no salía a caminar con su familia en busca de alimento. "Las demás lo rechazaron y varias veces lo atacaron a picotazos", dijo uno. El pollo murió un mes después, pero nació otro igual y a los pocos días, otro más. Los dos "pollopingüinos" se hacen compañía. El veterinario Jorge Porras explicó que se trata del mal de Marek: enfermedad causada por el ADN del virus del herpes oncogénico, asociado a células deformes.