EFE
Ocho países islámicos -Afganistán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Mauritania, Nigeria, Sudan y Yemen- tienen legislaciones que castigan la conducta homosexual con la pena de muerte.
Otros 85 gobiernos mantienen condenas de cárcel, flagelación, internamiento en psiquiátricos o campos de trabajos forzados para los hombres o mujeres que mantengan relaciones con otras personas de su mismo sexo.
La lista fue presentada con motivo del Día Internacional contra la Homofobia, que se celebró esta semana. Es un poco más amplia que la anterior -media docena de países con pena de muerte y unos 80 con castigos legales- que ha elaborado la Asociación Internacional de Lesbianas y Gays (ILGA en inglés), con la ayuda de las españolas Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) y Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya (CGL). Pero este aumento puede no responder tanto a un aumento de la persecución, ya de por sí importante, porque afecta al 40% de los países de la ONU, sino a una mejoría en los datos. La buena noticia es que en algunos países la legislación no se aplica -en Afganistán, por ejemplo, no se aplica la pena de muerte desde la caída del régimen talibán- y que en bastantes de ellos el lesbianismo no se castiga. Aunque este último aspecto también tiene otra lectura: en la mente de los legisladores ni siquiera entra la posibilidad de que una mujer ame a otra, según critican las asociaciones.
Otro punto oscuro es el de países que no salen en la lista, pero mantienen actitudes homófobas. En Polonia, miembro de la UE, su ministro de Educación, Roman Giertych, insistió en prohibir cualquier información sobre homosexualidad en las escuelas, con el argumento de que debe frenar "la propagación" de esa "amenaza". También hay problemas en Rusia, donde el alcalde de Moscú insiste en prohibir la marcha del Orgullo Gay, prevista para el 26 de mayo, por ser una actividad "satánica"; una actitud parecida tiene su colega de Chisinau (Moldavia). En 2006, la marcha de Moscú acabó con decenas de heridos. En Israel, este año, los representantes de las tres religiones monoteístas -judaísmo, cristianismo y musulmanes- se unieron para impedir que la manifestación recorriera el centro de Jerusalén.
En el extremo opuesto hay países de Latinoamérica, que, tras el ejemplo de España -pese al recurso ante el Constitucional que mantiene el Partido Popular- y México DF, debaten leyes de parejas de hecho (Colombia), o las han anunciado (Chile). En Uruguay la iniciativa se llamará de concubinato y apronta la llegada de un plan de educación sexual en la enseñanza pública.