Calo: En Sicilia, las mujeres son más peligrosas que las escopetas.
Michael Corleone: Mi padre no es distinto de cualquier otro hombre poderoso, cualquier hombre con poder, como un presidente o senador.
Kay Adams: ¿Te das cuenta lo inocente que suenas, Michael? Los presidentes y senadores no mandan asesinar gente.
Michael: Oh, ¿quién está siendo inocente ahora, Kay?
Don Corleone: ¿Tu pasas tiempo con tu familia? Muy bien, porque un hombre que no pasa tiempo con su familia, nunca puede llegar a ser un hombre de verdad.
Don Corleone: Pase toda mi vida tratando de no ser descuidado. Los niños y las mujeres puedes ser descuidadas. Pero los hombres no.
Don Corleone: ¿Qué es lo que he hecho para que me trates tan irrespetuosamente? Si hubieras llegado amistosamente, entonces esta basura que arruinó a tu hija hubieran sufrido este mismo día. Y si por casualidad un hombre honesto como tu se hiciera enemigos, entonces ellos se volverían mis enemigos. Y entonces te tendrían miedo.
Kay Adams: Michael, ¿es verdad? ¿Asesinaste tu a Carlo?
Michael Corleone: No me preguntes sobre mis negocios, Kay.
Don Corleone: Nunca permitas que nadie de fuera de la familia sepa qué estás pensando.
Entre las muchas virtudes de la saga El Padrino, no es la menor mostrar el pensamiento vivo de la Mafia siciliana en boca de sus protagonistas. A continuación, una pequeña selección de sabiduría a lo Corleone.