La Coronilla y la privatización del espacio Claudia Gabriela De León, Rocha

Soy residente en el balneario La Coronilla y docente de la escuela local. Me dirijo a ustedes en primer lugar para felicitarlos por el artículo sobre La Coronilla. Pero junto a esta enorme problemática del Canal Andreoni existe un proyecto para crear un área protegida que comprende desde el Parador Parque Oceánico hasta Playa la Moza, denominada Cerro Verde (queda afuera por supuesto el Canal Andreoni, ¡qué raro!) Esto que a simple vista sería un beneficio para el balneario, tiene en realidad consecuencias nefastas. Como habrán apreciado es la única parte de la playa en donde es posible bañarse por la problemática del Andreoni. En su carácter de área protegida amparada bajo la ley 17234 explícitamente puede prohibirse determinadas actividades ya sea de pesca o deportes náuticos. Pero también se otorga la potestad del cobro de ingreso a la zona. Para la implementación de esa potestad, ha habido aspectos bastantes turbios, como por ejemplo el llamado a una "audiencia pública" a la cual no se le dio publicidad alguna. Frente a esta situación, un grupo de vecinos de la localidad comenzó a investigar y luego recolectó más de 500 firmas. Así se logró frenar el proyecto, pero esto es solo momentáneo. La Dra. Susana Pons y el Dr. Javier Miranda, son quienes nos asesoran. Pero hay muchísimo dinero detrás de todo esto, donaciones, dicen, de otros países y Dinama no puede perder esta oportunidad. Existen muchas áreas protegidas bajo esta misma ley, que posee aspectos inconstitucionales. La opinión pública debe tener la oportunidad de estar sobreaviso y tratar de detener la paulatina tercerización de todo nuestro territorio.

La verdad sigue incómoda Daniel Ríos, Periodista

El pasado sábado Qué Pasa publicó una carta sobre Bjorn Lomborg, autor de "El ecologista escéptico", quien fuera entrevistado por mí sobre el calentamiento global. Basándose exclusivamente en un artículo de la revista Scientifc American (que ignoró sus descargos), el Comité Danés sobre Deshonestidad Académica (DSCD) lo acusó de "fabricar datos, eliminar resultados no deseados, utilizar métodos estadísticos incorrectos y distorsionar interpretaciones". El comité concluyó que a la vista de su parcialidad sistemática y líneas de argumento, claramente actuó violando los estándares de la buena práctica científica". Es bueno que la historia se cuente completa. En diciembre de 2003 el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación danés rechazó la decisión del Comité sobre Deshonestidad Científica. El Ministerio consideró que los juicios del DCSD no se apoyaban en documentación, que estaban "completamente faltos de argumentación" y los calificó de "emocionales". En marzo de 2004 el Comité Danés sobre Deshonestidad Científica emitió un fallo definitivo, rechazando las quejas presentadas en 2002 contra Lomborg, invalidando así la decisión original.

Los lectores interesados pueden escribir a qpasa@elpais.com.uy, al fax 902 0464 o por correo a Zelmar Michelini 1287.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar