EFE
UNA EMPRESA ESTADOUNIDENSE inventó un muñeco de acción que representa a Saddam Hussein con la soga al cuello. Saddam "Colgado de una Soga" es la última figura de acción creada por Herobuilders, una empresa de Connecticut que desde hace cuatro años hace figuras de plástico y articuladas de personajes populares de la vida política y social.
Emil Vicale, presidente y fundador de la compañía, dijo que se decidieron a lanzar el muñeco porque "Saddam ha sido la persona del año. Creímos que sería genial hacer la última figura de acción de su vida".
La aparición del producto generó numerosas críticas contra Herobuilders, algo a lo que Vicale perece acostumbrado, por el tipo de juguetes que comercializa. "Nos critican todo el tiempo. No me importa lo que piensen los demás, porque si lo hiciera no estaría en el mundo de los negocios", dijo.
El empresario aseguró que desde el viernes 29, el día anterior a que ahorcaran a Hussein, no paró de recibir encargos del muñeco, por lo que está convencido de que "será un éxito de ventas".
Saddam no es el único de la familia Hussein reproducido por la empresa. Su hijo Uday, muerto por las tropas de Estados Unidos, ya cuenta con dos figuras en la colección, una previa a su muerte, y la otra, ensangrentado, como fue fotografiado su cadáver.
Junto al muñeco de Saddam, la compañía lanzó las réplicas del presidente venezolano Hugo Chávez y su colega iraní, Mahmud Ahmadineyad.
El muñeco de Chávez, con una camiseta con el mensaje "libertad de expresión", es capaz de hablar y repetir el discurso que pronunció en la Asamblea General de la ONU, en setiembre. "El diablo está en casa. Ayer el diablo vino aquí (por el presidente de Estados Unidos George Bush). En este lugar huele a azufre". Vicale dijo que Chávez es el hombre más gracioso de la historia. "Me encanta. No pude parar de reír con el discurso que dio ante Naciones Unidas".
Por su parte, la réplica de Ahmadineyad se muestra desafiante ante la polémica política de enriquecimiento de uranio llevada a cabo por su gobierno. Con un gesto sonriente, el muñeco viste una camiseta que dice "dejemos que coman tarta amarilla", en referencia a un concentrado de uranio que se utiliza en las plantas nucleares.
Esta colección de figuras políticas nació poco después de los atentados del 11 de setiembre en una pequeña fábrica de Danbury, Connecticut, con una réplica del presidente Bush. Desde entonces la compañía elaboró una serie de personajes de la política como Condoleezza Rice, Hillary Clinton, el líder norcoreano Kim Jung Il, Vladimir Putin y Osama Bin Laden, entre otros.