Claire de Oliveira, AFP
El gobierno brasileño desencadenó una operación sin
precedentes contra la corrupción en el Poder Judicial,
la Operación Anaconda, que apunta a desactivar una
vasta red de venta de sentencias judiciales, en la que
participarían jueces, policías y empresarios.
Tras varios meses de investigación secreta, que
incluyó la intervención de 181 líneas telefónicas y el
allanamiento de 15 departamentos, la policía detuvo el
30 de octubre a nueve sospechosos en San Pablo,
incluidos tres jueces y tres policías federales.
Ese mismo día, 140 policías federales trasladados
desde Brasilia, para evitar complicidades en la policía
federal paulista, allanaron simultáneamente 15
apartamentos en San Pablo. En el apartamento de la
ex esposa de uno de los jueces detenidos, Carlos da
Rocha Mattos, la policía encontró 500.000 dólares en
billetes, 100.000 euros, dos kilos de oro y varios
documentos y grabaciones sobre la red de corrupción.
Este martes, la justicia decidió que la ex esposa del
juez, Norma Cunha, sea transferida de San Pablo a
Brasilia, por considerar que su vida corre peligro
porque sabe demasiado sobre la banda dirigida por
su ex marido, según la policía.
Esta operación podría tener una consecuencia
inesperada: vencer la resistencia de la magistratura a
una reforma del Poder Judicial, un proyecto que se
arrastra desde hace 11 años en el Parlamento y que el
presidente Lula quiere llevar adelante.