AFP
El arenque, una de las especies de pez más estudiada
y más pescada, dispone de un misterioso modo de
comunicación con sus congéneres a través de sus
flatulencias, según una seria investigación realizada
por científicos británicos y canadienses.
Dada su importancia para la industria pesquera, el
arenque del Atlántico (Clupea harengus) y su pariente
del Pacífico (Clupea pallasii) han sido estudiados
desde todas las perspectivas posibles por los
especialistas en biología marina, pero los sonidos que
producen no habían llamado hasta ahora la atención
de los científicos.
Esta vez, un equipo de especialistas, cuyos trabajos
son publicados por la revista británica Biology Letter,
estudió los sonidos emitidos por este pez de los
mares fríos. Las salvas de pulsaciones emitidas en
una frecuencia muy amplia (entre 1,7 y 22 kilohertz)
duran entre 0,6 y 7,6 segundos, se producen por la
noche y coinciden con expulsiones de burbujas
procedentes de su vejiga natatoria.
Cuanto más densos los bancos de arenques más
numerosas son las emisiones sonoras de cada
individuo, señalan los autores de la investigación.
Sin embargo, hasta ahora los científicos reconocen
que ignoran totalmente los posibles significados de
este modo de comunicación.