Erik Kirschbaum, Reuters
El zoológico de Berlín jubilará anticipadamente a sus chimpancés de mediana edad porque son demasiado inactivos y ya no divierten a los visitantes. Como no se les consiguió un nuevo hogar en Europa, los cinco simios serán enviados a China. Pero la decisión de alejar del zoológico a Gusta, Lilly, Karel, Pedro y Soko ha provocado una ola de críticas.
Ajenos a la polémica, los chimpancés permanecen impasibles en sus jaulas. El martes 7, a la hora del almuerzo, podía verse a Gusta, de 24 años, y Karel, de 22, tendidos inertes junto a la comida, sin mostrar ninguna reacción. "Es una triste historia. Pero, por otro lado, si los chimpancés sólo se sientan a hacer nada, tampoco es bueno", comentó el chofer de ómnibus berlinés Rainer Sebt. "Todos tenemos que ganarnos nuestro sustento".
Sin embargo, hay quienes creen que es injusto sacar a los chimpancés del zoológico tras aprovechar sus mejores años para deleite del público. "No es algo muy agradable lo que van a hacer. Son animales cariñosos, aunque no salten de un lado a otro como solían hacerlo", dijo Hannelore Dietrich, una berlinesa que visita su jaula casi a diario.
"Dejen a los viejos simios con nosotros", reclamó el diario alemán Bild. Y paradójicamente, también los defensores de los animales, que suelen criticar a los zoológicos por mantener especies salvajes en cautiverio, censuraron la decisión de dar un descanso anticipado a estos simios. A su juicio, lo que le preocupa al zoo es perder visitantes, no el bienestar de los chimpancés. "Fueron bonitos cuando fueron jóvenes, pero ahora que son viejos son cruelmente apartados sólo para pastar", dijo Daniela Freyer, portavoz de la organización Pro Wildlife.
El zoológico de Berlín, que posee 342 simios, alega que precisa más espacio para sus gorilas y chimpancés enanos, que son más vivarachos y tuvieron cría hace poco. Peter Rahn, su director científico, rechazó la acusación de que los chimpancés fueron "despedidos" por su edad. Según Rahn, los cinco animales, que tienen entre 14 y 24 años, todavía están en forma y podrían vivir hasta los 45 o los 50 años.
"Pero pasa lo mismo que con los humanos que llegan a la edad de 30 años", dijo Rahn. "Los niños revolotean con más energía que la gente de mediana edad. Con los animales es lo mismo".