Roberto Palma
Presidente BPU
Nació en San Isidro, Buenos Aires, hace 41 años, estudió la Licenciatura en Administración y trabajó en el sector cárnico desde los 18 años. Llegó a Uruguay a fines de 2006, junto a Terry Johnson, único inversor del nuevo frigorífico de Durazno, tras ocupar cargos gerenciales en Cocarsa (Bs. As.), AByP (Santa Fe) y Grupo AASA (Chile). Está divorciado y vuelve los fines de semana a su ciudad a ver a sus dos hijos. Practicará box cuando el gimnasio de la planta sea inaugurado. Johnson promoverá en ella el box amateur.
Por Stella Maris Pusino
spusino@elpais.com.uy
¿Cómo surge Breeders and Packers Uruguay (BPU)?
BPU es un proyecto de un único inversor, Terry Johnson, un inglés hoy de 63 años vinculado a la industria frigorífica desde los 15, y que llegó a tener el grupo más importante en su país. En un momento decidió retirarse pero resultó que se aburría, así que buscó nuevos horizontes. Viendo que el negocio de la carne se complicaba cada vez más en Europa, se fue a Argentina, en donde terminó comprando el frigorífico en el que yo trabajaba en Santa Fé. Al año siguiente compra y remodela una planta en San Pablo, Frigoclass. Quería, además, armar un tercer proyecto, de cero, y pensaba en hacerlo en Argentina pero empiezan los problemas políticos y el cierre de las exportaciones, a principios de 2006. Viendo como estaban las cosas, aunque yo sólo vacacionaba en Uruguay, le sugerí que invirtiera aquí. Tenía excelentes referencias.
¿Cuánto había invertido en esos proyectos?
US$ 10 millones en Santa Fé, U$S 40 millones en Brasil. Permanecimos dos años y medio en Argentina, hasta el primer cierre de exportaciones. En Brasil, al mes de terminar la remodelación y empezar a faenar para terceros países, aparece la aftosa.
Perdieron dinero.
Parecía que perderíamos, pero justo se desata el boom de compras brasileñas en la región. Marfrig quería Santa Fé, pero se la vendíamos sólo junto con San Pablo, y así lo hicimos a fines de 2006. El proyecto de Uruguay pasó a ser el único para nosotros. Las autoridades tanto de Flores como Durazno nos apoyaron desde el arranque y nos parecía rarísimo. Nunca se nos pidió nada extraño. Los incentivos que un país ofrece al inversor, (a nosotros incluso las intendencias nos donaron el terreno en donde está la planta, 220 hectáreas), terminan haciendo que se multiplique la inversión. Porque primero pensamos en una faena de 600 cabezas, con una inversión de entre U$S 25 y US$ 30 millones, pero nos fue gustando tanto Uruguay, recibimos tantos incentivos, vimos tanto potencial, que al final la inversión superará los US$ 150 millones.
BPU lidiará con grandes competidores.
Sí, Marfrig, JBS, Carrasco, Pul y Las Piedras. Pero nuestro potencial de faena en la nueva planta de Durazno nos permitiría ubicarnos en segundo lugar. Con la planta a full, faenando unas 1.300 cabezas al día, 2.000 en doble turno, lograríamos el 25% del mercado, con una facturación de US$ 30 millones mensuales. Marfrig, creo, tiene un potencial de faena de 42% con cuatro plantas. El diferencial será la eficiencia y la nuestra será una planta ultraeficiente. Atenderá, con 600 operarios, desde el ingreso de los animales vivos hasta la media res y luego el desosado, el corte, también en porciones, y el envasado, para el mercado interno y el exterior.
Sin duda, cuando esté terminado, será el frigorífico más moderno del mundo, con tecnología europea, australiana, neocelandesa, argentina y brasileña. Los equipos islandeses de desose permiten garantizar al consumidor la trazabilidad individual y al productor la llegada de la información completa sobre el animal para la toma de decisiones. El productor es el gran favorecido. Con nuestra planta, aumenta la capacidad frigorífica ociosa que ya tiene Uruguay, lo que hará que haya más puja por los animales. La eficiencia determinará quien gane. El Club de Productores de BPU nos ayudará a fidelizarlos para captar calidad.
¿La planta empezó a faenar?
Empezamos el 30 de junio. Hoy estamos en 500 cabezas semanales sólo para el mercado interno porque resta terminar áreas y esperamos habilitaciones para exportar, cosa que seguramente haremos, desde octubre. A fin de año estaremos faenando 700 reses por día, con la marca BPU y certificaciones externas de cualidades distintas a la de raza. Esta producción se sumará a la del Frigorífico Solís (ver recuadro), que a futuro adecuaremos para la faena ritual del kosher.
¿Detrás de qué marcas y en qué mercado está ahora BPU?
Proveemos las marcas BPU, Solís Meat, Carnes Hereford y Carnes Angus del Uruguay, a Supermercados Disco; Angus a Tienda Inglesa y en exclusividad al Conrad, en total, unas 200 toneladas de cortes finos al año, directamente al consumidor. Exportamos Angus a Italia, unas 120 toneladas, y Hereford sólo 20 toneladas, por ahora. En razón de los problemas en Reino Unido, en donde nos habíamos posicionado, los volúmenes se redujeron por la crisis, pero el mercado está y a él apuntamos. El objetivo es duplicar la exportación de Angus y triplicar Hereford, apuntando a la calidad. Tenemos esos nichos en Inglaterra, Alemania e Italia y EE.UU., con clientes de distinta procedencia: los que trajo Johnson, los que aportaron los criadores de Hereford, los que migraron con nosotros y los nuevos.
¿Le pediría algo al Ministro de Ganadería uruguayo?
Una sola cosa que se demora. Que oficialice el uso del scanner para la tipificación del animal. La tecnología debuta en el país con BPU y será más que celebrada en toda la cadena.
Estrategia de un recién llegado al Uruguay
¿Cómo surge el negocio con Frigorífico Solís?
Como veíamos que la construcción de la planta demoraría, adquirimos Carne Hereford del Uruguay, una empresa constituida por directores de la Sociedad de Criadores de Carne Hereford que faenaba a facon en el Frigorífico Solís, de Lavalleja. Jorge González, de la familia propietaria, vio con buenos ojos nuestro proyecto y nos vendió el 51% del paquete accionario del Frigorífico. Invertimos más de U$$ 3 millones en él. Es pequeño, 500 cabezas de faena en un turno y 350 en desosado, pero gracias a él, conocimos el mercado y nos hicimos conocer.
También se relacionaron con criadores de Angus.
Sí, mediante una alianza comercial, tenemos la exclusividad de la marca Carne Angus del Uruguay para el mercado interno y el exterior.