Cotizar es… pagarmenos impuestos

Diego Rodríguez - Ferrere Abogados

A las bondades se suman los beneficios. La claridad que la actividad bursátil le aporta al mercado, la transparencia respecto al valor de las empresas que brinda a los accionistas e inversores, es razón suficiente para cotizar en la Bolsa. Ahora, además, se agregó un beneficio económico inmediato, cuantificable y tangible. Quien cotice en la Bolsa podrá gastar menos dinero en impuestos. Las empresas deberían prestar atención a las nuevas ventajas.

Menos Impuesto a la Renta

Cuando una empresa distribuye dividendos a sus accionistas, además del Impuesto a la Renta pagado por la empresa a la tasa del 25%, se aplica una retención de Impuesto a la Renta sobre los montos distribuidos. Esta retención se da por el pago de Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) o del Impuesto a la Renta de No Residentes (IRNR) y alcanza al 7% de los fondos que se distribuyan.

La nueva ley exonera automáticamente de esta retención a aquellos accionistas cuyas acciones coticen en bolsa.

Como se puede apreciar, no es un impacto menor. Y repercute directamente en los fondos que reciben los accionistas de la empresa.

Menos Impuesto al Patrimonio

La nueva ley facultó, también, al Poder Ejecutivo a exonerar total o parcialmente de Impuesto al Patrimonio por hasta 5 años a las sociedades anónimas que realicen suscripciones públicas de acciones en bolsa.

Adicionalmente, estas sociedades que cotizan en bolsa, podrán tomar en cuenta para el pago del Impuesto al Patrimonio el monto generado y pagado en el mismo ejercicio por concepto de IRAE, con ciertos límites.

El monto máximo para esta deducción está fijado en un 50% del monto del Impuesto al Patrimonio, aunque se faculta al Poder Ejecutivo a reducir este porcentaje. Actualmente dicho porcentaje está fijado en un 1%, pero se podrá aumentar por el Poder Ejecutivo en la medida que existan operaciones.

Hacer para ganar

Si a todos los beneficios normales de cotizar en bolsa, como el aumento de valor de la empresa, la mayor liquidez para la venta, la planificación sucesoria, la mejora de resultados financieros y una mayor transparencia y profesionalismo, se le suman estas importantes ventajas tributarias, es obvio que muchas empresas deben emprender la tarea. No es un camino simple, pero tampoco imposible. No se trata de cotizar en la Bolsa de Valores de Nueva York.

Si bien el proceso tiene sus particularidades, cualquier empresa que se lo proponga podrá lograrlo y obtener beneficios que bien valen el esfuerzo. Se trata de colocarse en una situación de clara ventaja frente a los competidores.

¿De cuánto estamos hablando?

Veamos el efecto en la distribución de dividendos de una sociedad que distribuye en un año, por ejemplo, un millón de dólares.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar