Por Stella Maris Pusino - spusino@elpais.com.uy
El próximo ministro de Industria, Energía y Minería tendrá por primera vez a su disposición, si el cronograma previsto se cumple, información precisa y detallada para trazar la política energética integrada a 20 años, que votó el Consejo de Ministros en setiembre de 2008.
Marzo es la fecha tope que manejan los técnicos de la Dirección Nacional de Energía (DNE) para terminar de procesar, hacer compatibles e ingresar al sistema los datos sobre consumos de energía sectoriales a nivel nacional con que ahora cuenta, a fin de poder utilizar luego distintos modelos analíticos de oferta y demanda de energía y de evaluación energética. Entre ellos, el modelo conocido como ENPEP Balance, y que expertos del Laboratorio Nacional de Argonne, uno de los 17 laboratorios dependientes del Departamento de Energía de Estados Unidos, ayudan por estos días a instrumentar en Uruguay.
Guenter Conzelman, director del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Sistemas de Análisis Económico del Laboratorio de Argonne, estuvo en Montevideo hace unos días, pero visitó el país por primera vez en setiembre cuando se inició la etapa de ingresos de datos al software, dando continuidad a la capacitación de los técnicos de la DNE. Si bien el software es gratuito, la contratación de Conzelman corre por cuenta de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), en el marco de un convenio de cooperación con el Poder Ejecutivo.
La fortaleza del ENPEP Balance (Programa de Evaluación Energética) radica en su capacidad de reflejar toda la estructura del sector energético, ofreciendo un punto de vista panorámico global y no fragmentado del sistema para analizar, proyectar y trazar, en base a distintos supuestos escenarios, las decisiones de política energética del país con consecuencias en el largo plazo.
El software considera, entre otras variables, fuentes convencionales y renovables, usuarios, consumidores, distribuidores y proveedores, oferta y demanda para todas las formas de suministro y usos energéticos de la red. Conzelman explicó que el modelo permite lograr eficiencia en la gestión porque facilita la planificación global integrada de todos los componentes. "UTE, Ancap, la compañía de gas, hacen planificación pero cada una en lo suyo", graficó.
El experto explicó que el modelo tiene la posibilidad de analizar opciones actuales y futuras; por ejemplo, señaló que "dentro de 20 años el consumidor puede querer iluminación de alta eficiencia o vehículos eléctricos, que hoy no existen, pese a lo cual podemos saber cuánto va a comprar y cuánto querrá pagar el consumidor por esos productos".
Tras el ingreso de los datos desagregados para 2006, los resultados de la aplicación del ENPEP Balance serán comparados con otro modelo de planeamiento energético integrado llamado LEAP (Long-range Energy Alternatives Planning System), también incorporados en términos de cooperación.
Según el experto, ya en 1992 técnicos uruguayos aplicaron el modelo de Argonne en un caso inicial, pero el intercambio continuó sólo hasta 1994 cuando se completaron los estudios de prospectiva previstos entonces.
El paso siguiente fue el trabajo de investigación realizado en 2006, (3.250 encuestas sobre consumo y uso de energía por sector y rama de actividad para todo el país), en el marco del programa de Asistencia Técnica para la Modernización de los Servicios Públicos en Uruguay, y cuyos resultados preliminares fueron presentados por el director de Energía, Ramón Méndez, el pasado 8 de julio.
La investigación ofrece información con cobertura nacional sobre consumo en términos de energía útil por fuente y uso, equipamiento disponible y modalidad de uso, en los sectores residencial, comercial y de servicios, industrial, agropecuario, pesca, minería, construcción y transporte .