Atrás quedó la crisis económica de 2002. Lejos también quedó el Banco Hipotecario del Uruguay (BHU) como promotor, constructor y agente de ventas de propiedades. Un nuevo BHU se presenta en sociedad bajo la presidencia de Jorge Polgar, quien responde a las definiciones adoptadas por la administración Vázquez.
"El subsidio es una pérdida deliberada y nosotros estamos ante un banco que se financia con depósitos y créditos hipotecarios", afirmó Polgar para despejar toda duda sobre el alcance de la nueva gestión empresarial del BHU. Tras una profunda reestructura, el BHU exhibe cambios ajustados a su nuevo plan de negocios. Sus fortalezas institucionales descansan en cuentas saneadas, productos financieros competitivos y una eficiente estructura administrativa. Cuenta con 350 funcionarios en sus siete sucursales (Colonia, Salto, Rivera, Melo, Maldonado, Las Piedras y Ciudad de la Costa, junto a la casa matriz).
"Se puso la casa en orden porque, por ejemplo, el banco tenía como activo millonarias inversiones en inmuebles cuando en Uruguay estaba prohibido después de la crisis del 30 cuando se separaron los bancos comerciales y de inversión; de modo que con la normativa regulatoria vigente los bancos no pueden tener propiedades inmobiliarias como inversión", explicó Polgar. Así el nuevo BHU puso a la venta sus últimas viviendas a estrenar, que incluyen 350 unidades del recordado Plan Fénix, junto a unos 100 inmuebles recuperados de la cartera de morosos. Con la autorización del Banco Central del Uruguay (BCU), el BHU retomó los créditos en efectivo con destino inmobiliario. "Nosotros prestamos a nuestros clientes, que a su vez pueden adquirir cualquier inmueble", subrayó Polgar. Con un riesgo más acotado, la institución primero comenzó a prestar a los ahorristas en Montevideo, para después extender la línea de crédito a los ahorristas del resto del país. Para el segundo semestre del año, el BHU saldrá a captar a los no ahorristas, además de reformular las cuentas de ahorro previo. También potenciará los créditos para la refacción de inmuebles. "El BHU debe ser rentable para hacer frente a sus costos y poder llevar esa rentabilidad hacia productos competitivos y mejores condiciones para nuestros clientes tomadores de crédito hipotecario", concluyó Polgar.
UI, UR y el dólar
"La estrategia a nivel económico del Estado fue la Unidad Indexada (UI). El BHU era el único que llevaba adelante la Unidad Reajustable (UR), que está vinculada a la variación del salario. En una primera instancia, se presenta como un mejor ajuste que la UI, pero a la hora de comprar, los inversores prefieren la UI antes que la UR. De modo que el BHU optó por la UI para los nuevos créditos y nuevos depósitos. Sin embargo, lo más importante, es que se ha desterrado el dólar, que es la peor opción al momento de asegurar la sostenibilidad de las familias. El mejor aprendizaje no es la discusión UI - UR, sino (decir) no al dólar", sostuvo Polgar.