Los límites de la ética como asignatura

El comportamiento lamentable de algunos de los mejores exalumnos de las Escuelas de Negocios más prestigiosas -de todos conocido- no se puede revertir incorporando la Ética como una asignatura. Es frecuente que se ataquen los síntomas y no las causas.

Mientras se siga pensando que el hombre es fundamentalmente un animal económico, y que el objetivo exclusivo de la empresa es generar ganancias, es difícil que esa prioridad no se intente conseguir "a cualquier precio". Porque fijado un objetivo los medios se adecuan a la obtención del mismo.

Pienso que hay que tener la valentía de afirmar que generar ganancias es una finalidad legítima de la empresa -si no las generara sería una deficiencia ética (no se estaría trabajando como se debe)-, pero es un objetivo subordinado al bien de los que trabajan en ella, y a la sociedad donde opera. Si esto se tomara en serio tendría enormes consecuencias.

La Ética no es otra cosa que todo lo que tiene que ver con las personas, y si las respetamos en su dignidad inalienable podríamos ahorrarnos muchas disquisiciones con las que a veces se busca justificar "éticamente" el "uso" de las mismas, ignorando que nunca pueden ser usadas como si fueran un medio, un recurso más.

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