POR Gabriela Rocha - grocha@elpais.com.uy
Insertos en un sistema que ha soportado críticas desde sus comienzos, los afiliados a las AFAP quizá no se sientan muy alentados al saber que la rentabilidad del Fondo de Ahorro Previsional (FAP) se desbarrancó en el año móvil cerrado a febrero hasta -22,05%. En buen romance, en ese período los ahorros de los depositantes, lejos de multiplicarse, disminuyeron.
Aunque hoy no existe un número significativo de personas con causal jubilatorio -se estiman unas 50 por año-, a las que lo tengan, se les recomienda desde las administradoras esperar a que pase la tormenta para que la caída de la rentabilidad no afecte lo que van a cobrar de jubilados.
Más allá de la coyuntura actual, la rentabilidad total desde que comenzó a funcionar el sistema en 1996 cerró 2008 en 8.4%.
Según las administradoras, éste análisis de largo plazo es el que deben hacer los beneficiarios en cada caso; es decir, tener en cuenta cuánto han crecido sus ahorros personales en el período total en que realizaron los aportes.
Cartas que llegan con el estado de cuenta, información en sus sitios web referida al impacto de la crisis y hasta charlas mano a mano son los mecanismos que usan las empresas para mantener la calma de la masa de afiliados que, por otro lado, sigue escuchando los cuestionamientos a la modalidad jubilatoria.
Es el caso, por ejemplo, del presidente del Banco de Previsión Social, Ernesto Murro, quien en declaraciones a El País polemizaba con el caso de "un trabajador que a junio tenía $ 831.000 en su fondo y a noviembre tenía $ 697.000", y concluía que, sin embargo, las empresas -cuyas ganancias provienen de las comisiones-"no perdieron nada".
Causas y salidas
La rentabilidad del FAP cayó fruto de la baja en los precios de los bonos uruguayos dada la mayor aversión de los inversores externos a comprar títulos de países emergentes en medios de la crisis financiera mundial. Las Afap invierten sólo en lo que la ley 16.713 permite, o sea, papeles emitidos por el gobierno o empresas nacionales.
De modo similar a lo sucedido luego de la crisis de 2002, las firmas esperan que en el mediano plazo los bonos se recuperen y se vuelva a los niveles históricos de rentabilidad, aunque ésto depende de lo que suceda en el panorama internacional.
"Nosotros invertimos en todo lo que pudimos, pero tenemos que cuidar que eso sea seguro y estable", aseguró Héctor Olmos, presidente de República AFAP, empresa que administra 56% de los US$ 2.980 millones del fondo.
A su turno, Raúl Bonnet, gerente general de Unión Capital -que tiene 16,78% del Fondo- explicó que en Uruguay "la masa de jubilados se va a dar a partir del 2025, lo que quiere decir que hoy no hay necesidad de vender los bonos, ya que que a su fecha de vencimiento se van a cobrar al 100% de su valor".
A su turno, Nicolás Rippe, gerente de inversiones de Integración AFAP -que maneja el 8,68% del FAP-, señaló que "en la medida que la cartera madure, lo que tenemos previsto es ajustar las posiciones de los activos de forma de tener otros más conservadores que minimicen las condiciones adversas para las personas que están a punto de jubilarse".
De modo similar, Bonnet señaló que lo ideal es que la ley actual se modifique para crear un fondo conservador para que a quienes les queden tres años para jubilarse, por ejemplo, puedan invertir en otros valores, como certificados de depósitos de los bancos, elementos que no tengan riesgos de mercado, o sea, valores estables con una renta fija.
Tema de campaña
El polémico tema de las AFAP se ha instalado en la campaña electoral. Por ejemplo, los dirigentes del Partido Comunista aseguraron esta semana que tienen un compromiso con el precandidato José Mujica para aplicar, como dice el nuevo programa de gobierno del Frente Amplio, la "eliminación del lucro en la seguridad social", es decir, terminar con las comisiones que cobran esas empresas por administrar aportes.
Danilo Astori retrucó que con esos temas "no se puede jugar".