- Una manera de transformar un pasivo en un activo descubrió hace poco más de un año Luis Menchaca (27), director de una avícola productora de huevos en Uruguay, al decidir instalar una planta para procesar los 6.000 kilos de guano (excremento de gallina) que a diario debía desechar.
Fue así que al invertir unos US$ 30.000, luego de asociarse al ingeniero Álvaro Casal (29) y de realizar una investigación del producto y el mercado, creó el proyecto VitaTerra, que hoy produce y vende fertilizante orgánico en supermercados en bolsas de cuatro o 60 litros, que cuestan $ 30 y $ 200, e incluso tiene otras presentaciones a granel.
Se trata de una idea innovadora en Uruguay, ya que a menudo las avícolas venden el guano como fertilizante pero sin el procesamiento ni la presentación que le dan estos profesionales, modalidad bastante más habitual en España, según comentó Casal a El Empresario.
La planta de proceso entró en funcionamiento en julio de 2007 y se enmarca en un contexto mundial tendente a la sustitución de los derivados de petróleo por este tipo de soluciones. Hoy emplea a cuatro personas ya que utiliza solamente una fracción del espacio, teniendo una capacidad de producción de unas cuatro toneladas diarias.
Los objetivos de VitaTerra para el próximo año son aumentar la cuota de mercado local y llegar a 2010 con capacidad de ingresar a algunos mercados del exterior, sobre todo a Estados Unidos, donde los precios de estos productos son 15 veces superiores.
El guano de gallina es reconocido mundialmente como el mejor fertilizante orgánico después del de murciélago y el principal objetivo de estos emprendedores fue lograr un producto sin olor y con bajo contenido de humedad para diferenciarlo de la competencia y facilitar la aplicación.