- La cervecera estadounidense Anheuser-Busch aceptó ser adquirida por su rival belgo-brasileña InBev en unos US$ 52.000 millones, según anunciaron esta semana ambas empresas, lo que crea la mayor compañía mundial del sector.
InBev, fabricante de Stella Artois, Beck`s y Brahma, entre varias otras, acordó pagar US$ 70 en efectivo por acción de Anheuser, la principal cervecería de Estados Unidos y productora de Budweiser, tras ofrecer inicialmente US$ 65 por papel.
La última propuesta representa un premio del 27% sobre el precio máximo histórico que alcanzaron las acciones de Anheuser, en octubre del 2002.
El acuerdo, que InBev y analistas esperan que consiga el permiso de los reguladores, sería la transacción en efectivo más grande de la historia, según la firma de estudios Dealogic, y la segunda mayor adquisición extranjera de una empresa de Estados Unidos, de acuerdo a datos de Thomson Reuters.
La compañía fusionada tendrá ventas netas anuales por unos US$ 36.400 millones, un 40% de las cuales vendrán de Estados Unidos, y producirá un cuarto de la cerveza en el mundo.
El presidente ejecutivo de InBev, Carlos Brito, ejercerá ese cargo en la compañía resultante de la fusión, que será bautizada como Anheuser-Busch InBev. Anheuser tendrá dos lugares en el directorio de la nueva firma, uno de ellos será ocupado por su presidente ejecutivo actual, August Busch IV.
Brito dijo en una conferencia de prensa que la belleza del acuerdo residía en la adquisición de casi un 50% de participación en el mercado estadounidense y de su marca global Budweiser.
"Todo es complementariedad y no superposición", aseguró. Las firmas dijeron que las 12 plantas de Anheuser permanecerán abiertas.
ACUERDO AMISTOSO
La alianza marca un apacible final a un proceso de meses que amenazaba con volverse hostil, después de que ambas compañías intercambiaran demandas e InBev intentara reemplazar al directorio de Anheuser.
"Las sinergias son mejores que lo esperado, US$ 70 es un precio razonable e InBev ha evitado una extensa batalla judicial", comentó Wim Hoste, analista de KBC Securities, en Bruselas.
Las compañías dijeron que la fusión rendirá sinergias de costos por al menos US$ 1.500 millones anuales para el 2011, que serán repartidas equitativamente durante tres años.
InBev financiará la compra con una deuda de US$ 45.000 millones. También emitirá nuevas acciones por US$ 9.800 millones.
El presidente financiero Felipe Dutra indicó que una emisión de acciones sería la "manera natural" de recaudar capital.
La analista Ann Gilpin de Morningstar comentó que ambas partes se beneficiarán. "Anheuser-Busch conoce el mercado estadounidense mucho mejor que InBev, por lo que InBev necesita retener a los ejecutivos claves de Anheuser en marketing y distribución", agregó.
La transacción, que se completará a fin de año, tendrá un efecto neutral sobre las ganancias normalizadas por acción en el 2009 y elevará las utilidades a partir del 2010, recalcaron. AMÉRICA ECONOMÍA
SABMiller al acecho
- Tras la fusión, InBev volverá a ser la mayor cervecera del mundo, liderazgo que perdió el año pasado frente a SABMiller, que se expandió en China y compró a la holandesa Grolsch. Los analistas creen que SABMiller ahora evaluará acuerdos con las mexicanas Modelo o Femsa, Foster`s o Molson Coors.
InBev, conocida por realizar fuertes racionalizaciones de costos, ahora debe cumplir sus promesas financieras y apagar los temores de trabajadores y políticos, como el candidato presidencial demócrata Barack Obama, quien dijo que sería una vergüenza que Bud cayera en manos extranjeras.