POR GABRIELA ROCHA | grocha@elpais.com.uy
- La puesta en marcha de una nueva empresa textil las próximas semanas y de una fábrica de plástico en dos meses son ejemplos del proceso de revitalización de Juan Lacaze, Colonia, que comenzó con la instalación de otros tres emprendimientos los últimos dos años, todos ubicados en el terreno ocupado durante unos 100 años por la textil Campomar y Soulas. Allí se inaugurará el Parque Industrial que pretende ocupar a unas 350 personas.
Las industrias que llegan se benefician por el puerto de cargas a sólo 400 metros, que la Agencia de Desarrollo Económico (ADE) logró rehabilitar hace ocho años y por la recién inaugurada UTU en la zona, necesaria para capacitar la mano de obra.
El parque reivindicará la tradición industrial del departamento, en el que los ex trabajadores de la textil Dancotex han iniciado los trámites para crear una cooperativa y continuar con la planta. Y si de industrias se trata, no se puede omitir la próxima apertura de Ence en Conchillas, que procesará celulosa, como lo hace Fanapel en Juan Lacaze.
Pero éste es sólo uno de los rubros de desarrollo del pujante departamento, que cerró 2007 con la más baja tasa de desempleo del país, 4,3%; que hace dos años tiene su propio shopping y que se ha consolidado como destino turístico: en 2007 lo visitaron unas 669.549 personas, un 16% más que en 2006.
EL PARQUE
Aunque la liquidación judicial de Campomar no ha permitido presentar formalmente el plan de negocios, porque la vieja textil se encuentra aún liberando la zona de la maquinaria, el predio ya comenzó a funcionar con la llegada de varias empresas, según indicó a El Empresario, Carlos Honorio, gerente de la ADE local.
En los últimos años los han visitado más de 30 industrias interesadas en instalarse, la mayoría extranjeras. Se trata de una infraestructura de 32.000 metros cuadrados que puede llegar a albergar al menos a 26 emprendimientos.
Cuatro empresas trabajan hoy en el lugar. Por un lado, y aunque con una gestión independiente del parque, funciona desde 1994 la textil Agolan, que hoy emplea a unas 350 personas. En tanto, hace dos años llegó la metalúrgica Pentágono con una inversión cercana a los US$ 30.000 y una ocupación de 35 personas. Luego arribó Semape, una planta de bobinados que emplea a otros 10 y en la que invirtieron US$ 15.000. Por su parte, en una fábrica de uniformes, Ethos, hoy trabajan 10 mujeres.
En tanto, en dos semanas llegará Grupo Textil Mercosur que, bajo la dirección de un argentino, en un predio de 400 metros fabricará sábanas, toallas y acolchados para exportar. Demandó una inversión de US$ 40.000 sólo en infraestructura y tendrá 50 empleados.
La segunda industria que se inaugurará este año, la más importante del grupo, es una fábrica de perfiles de PVC para ventanas y puertas. De capitales europeos, el proyecto demandará una inversión cercana a los US$ 2 millones y podrá emplear a unas 40 personas, aunque necesitará de servicios tercerizados que hoy no brinda la zona, por lo que es posible que surjan nuevos emprendimientos.
Honorio destacó la importancia de que estas empresas se beneficien de compartir servicios e incluso que trabajen una para otra.
Garantía de fábrica
- Según un estudio realizado por la Agencia de Desarrollo Económico de Juan Lacaze, la localidad tiene una población de 14.000 personas que trabajan en 968 emprendimientos, de los que el 90% son microempresas.
Como prueba de la gran transformación que ha vivido la ciudad desde la caída de la ex textil Campomar y Soulas en 1992, el 42,4% de las empresas encuestadas tienen menos de cinco años y el 23,4% menos de 10.
Los nuevos emprendimientos que se instalan en el Parque Industrial de la zona se benefician de la extensa cultura industrial de sus trabajadores.