Los que mataron al viejo disquete
Ir con mucha información en el bolsillo se volvió lo usual y Kingston lo aprovecha; en Uruguay factura US$ 3,4 millones
- Hablar en términos de gigas, tarjetas de memoria y pendrives es cada día más común entre los uruguayos. Parte de la responsabilidad del fenómeno la tienen las cámaras digitales, que permitieron al usuario doméstico descubrir una nueva dimensión de almacenaje y transferencia.
Kingston Technology, una empresa que lleva 21 años fabricando memorias, no sólo provee de RAM a los fabricantes de PC, sino de dispositivos flash al más diverso universo de consumidores finales que piden más y más capacidad.
Isabel Vermal, gerente de Kingston para Argentina y Uruguay, confirmó a El Empresario la tendencia hacia el uso de dispositivos flash (tarjetas y memorias USB/pendrives) y en particular de tarjetas. "De las ventas de productos flash de Kingston, el 40% son tarjetas y el 60% memorias USB. Y calculo que para fin de año terminaremos en un 70% de tarjetas versus un 30% de memorias USB".
¿A qué se debe la velocidad del fenómeno? Según Vermal, el uso de teléfonos móviles apresuró la cuestión. "Hoy casi la mitad de los celulares que salen al mercado tienen ranura para memoria mini SD" explica.
Otro fenómeno masificador fue la baja de precios. "El precio promedio FOB de los productos flash era US$ 11,69 en 2007. En lo que va del 2008 ese promedio cayó a US$ 7,92", dijo Vermal. El negocio en Uruguay crece a un 15% anual y en 2007 aportó US$ 3,4 millones a los US$ 4.500 millones que facturó la firma en el mundo.
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