Juntarse con amigos, jugar con los hijos, salir en familia o en pareja: los argentinos construyen su felicidad en torno de sus relaciones más cercanas, según sostiene un reciente estudio realizado a instancias de Coca-Cola en algunos países de América Latina, que halló que en el país vecino el 74% dice ser muy feliz. "En este estudio se descubre que, más allá de ideologías, modas y marcos teóricos, la persona sigue necesitando al otro para su felicidad, que se construye en el encuentro con el otro", dijo Carolina Dell`Oro, filósofa de la Universiad Católica de Chile, que participó el vierenes pasado de la presentación de los resultados del Estudio Latinoamericano sobre Salud Emocional, Bienestar y Felicidad.
La encuesta, realizada por la consultora Ipsos en diciembre último, abarcó a 2.140 personas en siete ciudades -Santiago de Chile, San Pablo, Lima, Bogotá, San José de Costa Rica, Ciudad de México y Buenos Aires-, y fue encargada por la empresa Coca-Cola, con el objetivo de indagar qué significan para los latinoamericanos conceptos como bienestar y felicidad.
Históricamente, Coca-Cola ha sido una marca que promovió la alegría. Inclusive hoy el gigante de las gaseosas es asociado con el optimismo y en una investigación que realizó Ipsos resultó la marca más asociada a la felicidad por los latinoamericanos, según consignó Adlatina en su sitio web.
Para el 96% de los encuestados, según halló el estudio, ser feliz depende de uno mismo: de las acciones y de las actitudes positivas que comprometen en pos de alcanzar esa meta. ¿Cuáles son, entonces, esas actividades que, para los argentinos, se asocian con una buena salud emocional, que es clave para alcanzar la felicidad?
Para el 33%, salir o juntarse con amigos; para el 30%, hacer deportes, y para el 25%, salir o compartir actividades con la familia. Por otro lado, puede leerse en las conclusiones del estudio, "en la sociedad argentina ser amado, jugar con los hijos y compartir con la pareja juegan el rol más relevante en los aspectos que colaboran con una mejor salud emocional".
Si los afectos y el modo como uno los promueve están estrechamente relacionados con la idea de felicidad, ¿qué puede decirse más precisamente de la pareja? En ese sentido, los resultados del estudio son claros: fue mayor el porcentaje de personas felices entre quienes comparten su vida cotidiana con otras -ya sea casados o en pareja- que entre aquellas que no.
"El ser humano necesita al otro, necesita la mirada, el encuentro con el otro -señaló Dell`Oro-. Construye su biografía en el otro. Del mismo modo, actitudes como el optimismo, la seguridad, la confianza se construyen también en el otro. El ser humano no es un yo: es un nosotros". (EN BASE A LA NACIÓN, GDA)