Mientras la economía estadounidense va para abajo, Wal-Mart está despegando. "Sabemos que la economía va a ser un factor crítico este año", dijo Lee Scott, el presidente ejecutivo de Wal-Mart, durante la entrega de los resultados trimestrales del retailer más grande del mundo, este febrero. Las proyecciones de Wal-Mart reflejan, de hecho, los de la economía en general, pero no como cualquiera podría esperar. Aunque Estados Unidos está ad portas de la recesión, Wal-Mart lo está haciendo mejor que durante el auge de la economía. Sus ventas aumentaron en 8,3%, comparado con el año pasado, llegando a un récord de U$S 106.300 millones. Scott concluyó que en una economía volátil Wal-Mart está "bien posicionado para ser exitoso".
El secreto de su meteórico crecimiento durante las últimas cinco décadas ha sido su obsesión por los precios bajos. Cuando cambió el foco a la expansión, entre el 2005 y el 2007, estuvo en problemas. El crecimiento de las ventas, la productividad y las ganancias cayeron, mientras Target y otros rivales le quitaban partipación de mercado.
Wal-Mart, el empleador privado más grande, se convirtió en uno de los cabezas de turco favoritos del público por sus políticas de salud, género y trabajo. En febrero del año pasado, se rumoreaba que el trabajo del señor Scott estaba en peligro.
CÓMO CRECER. "Solíamos ser muy negativos respecto de sus acciones, porque la compañía botaba mucho dinero en nuevas tiendas", dice Gregory Melich, analista de retail del banco de inversiones Morgan Stanley. Wal-Mart tiene más de 7.100 tiendas en el mundo entero y más de 4.000 en Estados Unidos.
El verano pasado, el señor Melich mejoró su veredicto porque vio un "gran giro estratégico": redujo su gasto de capital a U$S 14.000 millones por año fiscal -desde U$S 18.000 millones el año anterior-, haciendo más lenta su expansión para arreglar las tiendas que ya existían. Se abrieron muchas más tiendas nuevas en enero que en los años anteriores.
La desaceleración económica ha sido un impulso para la recuperación del gigante de Bentonville, pues los consumidores, conscientes de los gastos, vuelven a los retailers más baratos. Los precios del petróleo y muchos de los alimentos están en récords históricos, pero Wal-Mart puede pasarles un poco de la inflación a sus clientes sin perder el liderazgo en los precios bajos. Su punto de venta más fuerte son los productos alimenticios, que no se ha hecho más lento, y no parece que vaya a hacerlo, porque son compras básicas.
Los gastos de consumo aumentaron levemente en enero en Estados Unidos, atenuando los temores de recesión, pero los estadounidenses se ajustan el cinturón, descartando lo superfluo, por lo que muchas empresas ven crecer sus `stocks` ante la bajada de las ventas.
"Ahorre dinero. Viva mejor" es el nuevo slogan de Wal-Mart
Otros retailers estadounidense están en una posición más complicada que la del líder Wal-Mart. Por ejemplo, Home Depot, el segundo retailer de Estados Unidos, está en su sexto trimestre de caída de ventas. El mercado de la mejora del hogar se ha visto severamente golpeado por la fuerte crisis de las hipotecas subprime. Los retailes de moda están en problemas porque la mayoría de la gente cree que puede aplazar la compra de ropa. Ann Taylor, por ejemplo, dice que cerrará 117 de sus 921 tiendas en los próximos tres años.
A pesar de todo, los analistas predicen que, en total, el mercado del retail va a escapar a una recesión este año. Predicen un 3% de crecimiento (excluyendo los automóviles y el combustible), comparado con el 4% del año pasado.
Por su parte, los retailers con alcance internacional se verán beneficiados por la debilidad del dólar. Las operaciones extranjeras de Wal-Mart, que representan un cuarto de sus ventas, crecieron un 18,8% en los últimos tres meses.
El paquete de estímulo fiscal del gobierno estadounidense de hasta U$S 168.000 millones dará a los retailers un extra de alrededor de U$S 15.000 millones, y Wal-Mart probablemente se llevará la mejor parte de todo esto. El plan del gobierno prevé generosas devoluciones de impuestos para unas 130 millones de personas.
En sintonía con los tiempos, la firma con precios siempre bajos cambió su eslogan el año pasado a una nueva variación del tema: "Ahorre dinero. Viva mejor", propone.