Según el presidente de la Asociación de Despachantes de Aduana del Uruguay (ADAU), Rafael Querol, el comercio "no tiene ideología" y se debe "vender a quien nos quiere comprar, y comprar a quien nos quiere vender". En este sentido "a los TLC no hay que tenerles miedo". En un tratado de libre comercio con cualquier país del mundo "se negocia lo que uno quiere, se discuten las bases, y no me ata a nada salvo a lo que dice el acuerdo".
Ex presidente de la Asociación Americana de Profesionales de Aduana (Asapra), Querol encabezó el 12 de febrero la celebración del 73º aniversario de ADAU, entidad que preside desde hace casi seis años. Considera la profesión "el primer eslabón de la cadena: es difícil y hay que tener mucha responsabilidad porque las sanciones son graves, pero hay que actuar con ganas, fe y cariño".
Querol destacó el relacionamiento de ADAU con todas las cámaras involucradas en el comercio exterior y elogió el Plan de modernización de la Dirección Nacional de Aduanas. Si bien admitió que "estas cosas son lentas y demoran", porque tanto la burocracia nacional como internacional representan "un freno", dijo que ADAU tiene fe "en que va a salir y será buena".
En diciembre el Ministerio de Economía y Finanzas distribuyó la orden del día Nº 88 y subió a su página web 15 proyectos de modernización con sus respectivos grupos de trabajo. Los proyectos comprenden acciones vinculadas a capacitación, ingreso y egreso de personal aduanero, evaluación y adquisición de tecnología, reforma legal, información y coordinación con otros organismos públicos -"tenemos que ser más ágiles"-, sistemas de alto riesgo, definición de funciones, capacidades y recursos humanos, sistema de remuneraciones, y aspectos edilicios. "La verdad es que se tocaron todos los puntos", evaluó.
Recientemente Querol sorprendió al ministro Danilo Astori: "Yo quisiera una Aduana ya modernizada para la semana que viene", le dijo. Si bien se anuncia que el plan de modernización demoraría 30 meses, "algunos proyectos podrían implementarse en menos tiempo: el primero siempre cuesta pero luego los otros ganan mayor velocidad". ADAU aguarda una invitación para aportar su conocimiento y experiencia. "Nos sentimos parte de la Aduana porque defendemos los intereses del Estado y de los importadores". Querol asumió que pretender "la aduana más moderna del mundo" puede parecer "una utopía", pero "si trabajamos bien, podemos llegar a estar entre las mejores".