POR GABRIELA ROCHA | grocha@elpais.ñcom.uy
Seguir estudiando luego de la carrera de grado es casi obligatorio para los profesionales que pretenden ser elegidos para los principales cargos gerenciales. Tan es así que las ofertas locales de posgrados y maestrías crecen y ganan prestigio, siendo el exterior una buena alternativa para ganar también en experiencia de vida.
Pero, a la hora de realizar un estudio de posgrado, se debe tener en cuenta que algunas empresas valoran el equilibrio entre la experiencia y un estudio de este tipo y que, algunos profesionales, por querer competir en mejores condiciones, luego no encuentran una salida laboral acorde a sus expectativas en el acotado mercado local.
OFERTA Y DEMANDA. Las instituciones que ofrecen estudios de posgrado en Uruguay -la Universidad de la República (Udelar), el IEEM (la Escuela de Negocios de la Universidad de Monte- video, UM), la Universidad Católica (UCU), la Universidad ORT y la Universidad de la Empresa (UDE)- coinciden en que la demanda ha crecido significativamente los últimos años. El Máster en Administración de Empresas (MBA) suele ser el más solicitado, dura dos años, el principal requisito para acceder es tener una carrera de grado y reclama una gran exigencia de los participantes.
En la facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Udelar se dicta el MBA a un costo de $ 300.000 y a un precio menor el máster en Finanzas, Marketing y Turismo o los posgrados en las mismas áreas, a las que se suma Salud; de todas ellas egresan anualmente cerca de 100 alumnos.
El MBA en el IEEM asciende a $ 470.000, incluye el material de estudio y una semana en el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas en México. Utiliza el método de Harvard: se estudian 40 casos reales. El promedio de egresos de los últimos años fue de 40. Esta institución ofrece también el Programa de Alta Dirección y otro para mandos medios que duran cinco meses y cuestan $ 165.000; en tanto, desde la facultad de Ciencias Empresariales de la UM se dictan las maestrías en Economía y Finanzas.
En la UCU el MBA cuesta $ 262.500 y para acceder se debe tener al menos tres años de experiencia gerencial, además del título de grado. La casa de estudios ofrece también los posgrados en Marketing, Recursos Humanos, Finanzas Corporativas y Bancarias y Tributaria, que tienen un precio de $ 97.500. En total, egresan anualmente unos 35 alumnos.
En tanto, el MBA en la ORT vale cerca de $ 600.000 y las maestrías en Dirección de Recursos Humanos, Diploma en Recursos Humanos, Máster en Dirección Financiera y Diploma en Finanzas, en el entorno de los $300.000, dependiendo de cada caso. Por otro lado, ofrece el Programa de Desarrollo Gerencial y de Desarrollo de Habilidades Gerenciales, entre otros cursos de menor duración.
Al momento de elegir la universidad, se deben tener en cuenta factores relacionados con la carrera y otros con la percepción del mercado laboral. Los consultores de Advice aseguraron que "la calidad" depende de la carrera, siendo mejor valuada la UdelaR en la Facultad de Ingeniería o el posgrado de Economía y en temas empresariales destacan la UM y la ORT. Por su parte, Rosario Bustillo, del departamento de posgrados de la UdelaR indicó que los posgrados públicos son hoy "muy reconocidos" y que incluso reciben muchos estudiantes que hicieron la carrera de grado en universidades privadas.
Pero el panorama anterior no completa la oferta, ya que el exterior suele ser una opción para los que quieren, además de especializarse, tener una experiencia de vida en el extranjero.
Según el ranking de programas MBA del mundo que realiza el diario británico Financial Times, la Wharton School, de la Universidad de Pennsylvania, está en el primer lugar, la sigue el London Business School y luego las escuelas de negocios de Columbia, Stanford y Harvard, todas estadounidenses.
Quienes optan por el exterior valoran sobre todo el aporte cultural. La economista Magdalena Furtado, que realizó su posgrado en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, destaca haberse relacionado con gente tanto de Europa, como de América, Asia y África. Por su parte, el ex superintendente de Bancos, Fernando Barrán, luego de haber realizado el posgrado en Economía en la Universidad de Lovaina, aseguró que "ver otras realidades te abre la cabeza".
Pero la utilidad de un título internacional en el mercado laboral es relativa. Desde el departamento de Recursos Humanos de Advice aseguraron que "no es lo mismo una empresa que se enfoca 100% a Uruguay que una multinacional o nacional exportadora".
En tanto, José Luis O`Neil, director de Ascênde advirtió que a nivel de contenidos se suele percibir como superior a la educación extranjera y, aunque esto no siempre es real, en último término prima esa percepción a la hora de elegir a un candidato. En otro orden, Beatriz Martínez, de Recursos Humanos de KMPG, aseguró que se valora de una persona que estudió afuera "su capacidad de adaptación a otras culturas".
El crear una red de contactos también importa. Marianela Ferreria, responsable de Capital Humano de Human Phi aseguró que a la hora de valorar a un candidato, no importa tanto su formación en el exterior, sino más bien la experiencia laboral en otro país. En la misma línea, Claudio Jerusalmi, director de los posgrados de la UCU, dijo que "conocer gente en el exterior es muy valorado por los alumnos" y resaltó lo importante de tener un convenio con la Universidad Católica de Chile, pudiendo sus estudiantes cursar un semestre allá.
Pero, más allá del prestigio, la formación o los contactos, para irse a estudiar al exterior se deben tener en cuenta los costos que se elevan exponencialmente: por ejemplo, el MBA en Harvard cuesta más de U$S 70.000 y a eso se le debe sumar el tener que vivir durante un tiempo en un país extranjero.
UTILIDAD. Pablo Regent, docente del IEEM, indicó que comenzar estos estudios luego de cuatro o cinco años de recibido y alguna responsabilidad laboral es lo ideal. Sin embargo, Margara Ferber, directora de posgrados de la misma institución, aseguró que cada vez se acercan más jóvenes, siendo 25 la edad mínima para acceder a ese centro.
Es que cada vez más difícil diferenciarse. En este sentido, Martínez indicó que "tiempo atrás era mucho más valorado un posgrado, pero hoy no tanto porque muchos lo tienen" y Regent sentenció: "Antes con el máster se aspiraba a ganar la carrera, ahora hay que tenerlo para estar en condiciones de correrla".
Para competir hay que tenerlo, pero cabe preguntarse qué valor práctico tienen estos títulos. Varias consultoras coincidieron en que se aprecia como un diferencial y que en general los valoran más las empresas multinacionales, pero su peso suele ser menor que la experiencia laboral. "Es más importante la trayectoria y las características personales", dijo O`Neil. Desde Advice aseguraron que tienen un valor importante, pero la experiencia "es privilegiada" a la hora de elegir a un aspirante. En tanto, Geraldine Delfino, de PricewaterhouseCoopers, dijo que "tienen en cuenta otros factores" ya que "el tenerlo (un posgrado) no nos garantiza que vaya a tener un desempeño adecuado".
Además, en algunos casos los títulos pueden llegar a ser un problema, por ejemplo, cuando el postulante queda por encima de las expectativas del cargo. Ferreria dijo que en general "tenemos muchos buenos profesionales para tan pocos cargos". Martínez agregó que estos candidatos "tienen expectativas de desarrollo muy por encima de lo que algunas empresas ofrecen". En la misma línea, Regent aseguró que ve "como un problema la falta de una carrera gerencial con posibilidades de desarrollo, con posibilidades de volverse socio de la empresa, de hacer dinero gracias a que le pagan su habilidad y trabajo".
Otro inconveniente se da cuando los profesionales, en su afán por estar mejor preparados, no se marcan un objetivo. En tal sentido, Delfino indicó que muchos entran en la carrera interminable por formarse y los consultores de Advice opinaron que "en Uruguay es cada vez más importante hacer algo más, aunque a veces no se entienda qué es o para qué se hizo".
La moraleja es que se requiere un perfecto equilibrio entre formación y experiencia para competir en un mercado laboral cada vez más competitivo. Sin embargo, algunos casos se destacan y muestran cómo lo académico puede desencadenar en un rápido ascenso laboral. En este sentido, Barrán destacó que la realización de su maestría le permitió crecer con más celeridad en el ámbito laboral, siendo el Banco Central, institución donde trabajaba, la que promovió la realización de ese estudio.
En la misma línea, Laura Raffo, gerenta de Comunicaciones de Microsoft Cono Sur, realizó el MBA en el IEEM adquiriendo capacitación en management, lo que le permitió en ese momento hacer un giro profesional y pasar a un puesto gerencial en la multinacional Manpower.
Similar es el caso de Horacio Morero, de Raymond James, ya que su maestría en economía en la UdelaR lo ayudó a obtener su primer cargo de gerente.