Es una de las principales bebidas que en Cuba ofrecen a los turistas, sin embargo, es famosa en todas partes del mundo y una de las que más se está pidiendo en las barras uruguayas.
Bien frío, el Daiquiri resulta una exquisita opción para pedir afuera en verano o incluso hacer en casa, ya que su preparación es muy sencilla: una medida de ron, una cucharada de azúcar, jugo de lima, abundante hielo y a la batidora.
A esta receta original, hay quienes optan por agregarle alguna fruta. La más demandada en Uruguay es la frutilla, pero se puede optar entre durazno, melón y sandía, entre otras. Se sirve en copa y se decora con una cereza, una tajada de la fruta elegida y una pajita.
Ruben Basedas, presidente de la Asociación Uruguaya de Barmen, comentó que en algunos países se prefiere lo exótico y lo hacen incluso con pétalos de rosa. Como toque original, Basedas trae de Buenos Aires pequeños cubos que se "encienden" al introducirlos en el trago; suele utilizarlos para fiestas en Punta del Este.
El daiquiri nace de una bebida que comenzaron a compartir en 1898 cubanos y estadounidenses durante la guerra contra el colonialismo español. A la llamada "canchánchara", una combinación de ron, limón, agua y miel que consumían los cubanos, los norteamericanos le añadieron hielo, movidos por el calor de la isla, cuando llegaron a las playas de Daiquiri y Siboney, al sudeste de La Habana. Con el tiempo, Hemingway, amante de la bebida, la popularizó al hablar de ella en algunos de sus escritos.