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La IMM convocó a las partes para relevar el estado de situación
Grandes superficies rebaten los cuatro mitos que las demonizan
Los supermercadistas sostienen que su negocio puede ser complementario del de los comercios de cercanía; estos, en tanto, se profesionalizan para competir

POR GABRIELA ROCHA | grocha@elpais.com.uy

Ya no se escuchan las crispadas voces que levantaron durante la última década pequeños y medianos comerciantes barriales frente a la apertura de grandes supermercados que, a su juicio, amenazaban su supervivencia. Aunque siguen mirando a los gigantes con recelo, aceptan que su presencia también supone oportunidades de negocio. Por su parte, las grandes superficies procuran rebatir con números la serie de "mitos" sobre su impacto negativo al mercado doméstico.

Al menos estas son algunas de las principales conclusiones a las que llegaron los involucrados la semana pasada, durante tres jornadas de diálogo sobre el tema convocadas por la Intendencia de Montevideo.

Desde la Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU), el presidente Fernando Vieites aprovechó la ocasión para refutar lo que a su parecer han sido algunos mitos referidos a las grandes superficies, con la posición de que "no se habla ahora de tratar de mitigar las adversidades que acarrean, sino de aprovechar las oportunidades que se generan". El primero establece que con la apertura de una superficie amplia se afectan decenas de pequeños comerciantes. Para refutar esta idea, Vieites acudió a una encuesta realizada por Fundasol, encargada por el Devoto de San Quintín previo a la ampliación realizada este año, que indica que dos tercios de los comerciantes de la zona ven positiva la llegada de una amplia superficie; en tanto, el 95% de los vecinos piensa que es "beneficiosa".

El segundo de los supuestos establece que las cadenas de supermercados tienen una posición dominante que les permite abusar de los proveedores. Respecto al tema, la consultora ACNielsen realizó un trabajo para proveedores, estudiando a 82 categorías de productos, y concluyó que el 83% de las 82 categorías se las reparten entre dos proveedores. "¿Dónde está la concentración entonces, en los supermercados o en los proveedores?", preguntó Vieites.

Respecto al trato con proveedores, el Centro de Almaceneros, Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines del Uruguay (Cambadu) se queja de los mejores precios a los que acceden los supermercados por comprar mayores cantidades. "Los precios mayores aplicados al comercio de cercanía por parte de los proveedores, repercute en un menor margen de ganancia para el comerciante", dijo Adrián Cabrera, gerente de la gremial.

Siempre según Vieites, el tercer mito indica que los supermercados pagan sueldos bajos. Sin embargo, el INE afirma que el salario promedio nacional es de $ 7.500 nominales, en tanto, según datos de ASU, los supermercados tienen un salario nominal del orden de los $10.000 nominales, o sea un 39% más alto que el promedio del país y un 25% mayor que los comercios de cercanía.

El cuarto argumento del que se valió Vieites para defender a las grandes superficies, señala que por cada funcionario del supermercado se pierden entre seis y nueve funcionarios de empresas minoristas. Esta afirmación también es rebatida si se comparan datos empíricos, ya que del total de almacenes, autoservicios, kioscos, salones y supermercados, estos últimos facturan el 35% y ocupan 36% de la mano de obra total. En tanto, los autoservicios facturan el 24% y emplean al 18%, desciende a 10% y 12% respectivamente para almacenes; lo siguen los salones que se llevan el 10% y ocupan al 11% y, en último término, los kioscos que acaparan el 5% de las ventas y tienen el 7% de los empleados.

Según ID Retail, hasta 2004 habían 2.700 comerciantes de cercanía en Montevideo y 9.300 a nivel nacional. El promedio de los 3.000 socios de Cambadu indica que por local se ocupa 6,4 personas. En tanto, en la capital existen 136 supermercados (locales con más de cuatro cajas), de los cuales 78 son cadenas y 58 independientes. Solamente en las cadenas, se emplean a 8.600 personas.

¿CONCILIACIÓN? Gabriel Chevalier, de Unidad PyMes de la IMM concluye que las grandes superficies pueden complementar el negocio de los pequeños comercios, ya que incentivan la movilidad de personas en la zona. Ignacio Barquín, representante de la División de Planificación Estratégica de la IMM, opinó que en la reunión "hubo espíritu de acuerdo", aunque reconoce que los pequeños comerciantes siguen sintiendo que las grandes superficies los perjudican.

En igual sentido, Mario Menéndez, presidente de Cambadu, refiriéndose al planteo de que los supermercados pueden suponer nuevas oportunidades de negocios para los pequeños comerciantes aseguró: "Sé de experiencias que han resultado diferentes".

En tanto, Cabrera sostuvo que, mientras se respeten las reglamentaciones, pueden convivir ambos sectores y agregó que es necesaria la existencia de pequeños comercios por su rol regulador del mercado. "Son un modelo de negocio que no sólo tiene vigencia, sino también potencial". En este sentido, si bien sigue viviendo "importantes amenazas" y se ve "afectado fuertemente por otros modelos de negocio", estos comerciantes, en vez de "llorar", han mejorado gracias a la profesionalización gradual que realiza el sector.

En 2000 la gremial comenzó a dar servicios de desarrollo empresarial a los socios y hasta junio de este año se habían realizado unos 400 cursos de capacitación de los que participaron 7.073 personas de 1.188 empresas y de asistencia técnica se realizaron 520 consultorías a 408 empresas diferentes. Luego de evaluar a las que participaron y a los que no, Cambadu concluye que las que asistieron a los programas en promedio crecieron 13%, mientras que las que no lo hicieron bajaron un 7%.

HABILITACIONES. Este año se realizó la ampliación del Devoto en San Quintín, bajo habilitación que se había otorgado en 2002, pero disminuyó la superficie prevista en un 50%. También en 2002 se otorgó habilitación a una empresa inversora que tenía un proyecto de hipermercado similar al Géant en Ruta 5 y camino Eduardo Pérez, pero no se concretó. Otro complejo comercial fue habilitado en Avenida Italia y Mariscala, pero hasta el momento tampoco se llevó a cabo.

La ley 17.188 , creada en 1999 y modificada en 2002, indica que se consideran grandes superficies a los comercios que cuentan con un área de un mínimo de 200 metros cuadrados y establece principalmente medidas de mitigación de impacto económico y social de este tipo de comercios.

El principal protocolo de protección a los pequeños y medianos comercios implica que se debe hacer un estudio del impacto socioeconómico; por ejemplo, evaluar si realmente hay demanda no satisfecha y si ésta necesita ser cubierta por un supermercado, sin detrimento de la competitividad de los minoristas.

Una vez realizado el estudio de impacto, el proyecto es evaluado por la comisión departamental de protección a la micro y pequeña empresa comercial y artesanal, integrada por el Ejecutivo, la intendencia departamental, la asociación de consumidores y representantes de pequeñas y medianas empresas (hoy Cambadu). Este grupo no tiene poder resolutivo sobre la habilitación, pero deriva su evaluación al Intendente y lo asesora.

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