L a inflación liquidó a los "Todo por $ 2". Esos polirrubros que durante los años de la década de 1990 plagaron cada manzana de cada barrio bonaerense, ya podrían cambiar el eslogan por el de "Todo por 2 dólares".
La devaluación marcó un antes y un después para el sector. La mayoría de los locales cerró; los menos, le hicieron frente al cambio y se animaron a la remarcación. Ahora, esos polirrubros lucen más o menos igual…salvo los precios. Ya no se encuentra casi nada por $ 2.
En la esquina de Triunvirato y Roosevelt, un llamativo cartel amarillo anuncia: Cosas útiles por $ 2. Alrededor, una guarda de pulgares hacia arriba celebra lo increíble. ¿Qué tiene por $ 2? La propietaria del local de Villa Urquiza, Irma del Prado, se demora un instante acodada en el mostrador. Mira hacia los costados como buscando qué ofrecer. Con una sonrisa reconoce: "Fue todo por $ 2". Y agrega: "Quedó sólo el cartel"
A pocos metros, la empleada de la regalería Fu, Verónica, acomoda los primeros adornos navideños en estantes metálicos despoblados. También cree que la estampa gigante de $ 2 que exhibe el cartel está de más. Hace diez años, cuando empezaron era otra cosa, el local desbordaba de artículos chinos que costaban monedas.
"Quedó el cartel de los $ 2. Lo importado ya no es tan barato", informa en voz baja, ante la mirada vigilante de la dueña del local. "Aunque algún llavero hay", apunta antes de despedirse cortésmente.
sólo el nombre. A su turno, Gustavo, el propietario del Paseo Express $2 ubicado frente a la plaza Las Heras, en pleno barrio de Palermo, también admite que del polirrubro que abrió en 1998 no queda más que el nombre. "Se terminó el negocio del Todo por $ 2: ahora son dos dólares, o $ 6, como más prefiera", se sinceró Gustavo. Ese es el valor promedio de los artículos en la era post devaluación: "De $ 2, nada".
Además -explica- hay menos variedad de artículos porque, como los productos son más caros, se hacen compras más selectivas. "Se acabó eso de comprar un container sin abrir", aclara.
En el mismo barrio, en el polirrubro de Santa Fe y Ecuador, los dueños rebautizaron el local. En un bazar, se lee desde afuera. "Es el típico ex Todo por $ 2", dice Mabel, mientras recorre el negocio. Instruye a sus empleados: acaba de recibir los adornos navideños. "¿Ves?, nada de $ 2", dice, entre pinos y adornos.
Luego repite la misma historia de sus colegas. "Acá todo es importado y cuesta 3 veces más que antes". Por eso el local no es lo que era hace unos años. Hay menos variedad de artículos y más caros, la clientela también se redujo y rara vez el local es un mundo de gente, como antaño.